sábado, 31 de mayo de 2008

Mozart de Aregorata - El reproductor



MOZART, EL REPRODUCTOR.

Hoy hablaré de ti, Mozart. Eres el padre de Gora y de Roco, además de otros buenos perros que están en manos de otros dueños.

¿ Quién es ? Un setter inglés, hermano de camada de Verdi de Aregorata, que el 15-04-2008 cumplió 8 años. Sus padres: Lefanta Snorre (de Iñaki Sagasti x Numancia de Aregorata (de Juan Ruiz).

En cada una de las camadas que he realizado en casa, siempre he tenido una idea muy clara, y es la siguiente: Si elegimos unos padres excelentes, tenemos muchas probabilidades de tener unos buenos hijos. El resto ya depende de nosotros. En la camada que me ocupa, elegí a Verdi porque Iñaki Sagasti, tuvo el gran detalle de dejarme elegir a mi, siendo el quien debía hacerlo por ser el propietario del macho. Yo le dije los perros restantes que para mí destacaban. Una vez que eligió el, yo tomé a Mozart. ¿Porqué lo hice? no tuve ningún detalle a resaltar que lo provocara, quizá el que le había visto cazurrear cuando tenía 3 meses, pero nada más.

A medida que iba creciendo, me gustaba más, principalmente su excelente nariz. Un día, estaba con una codorniz de granja en el monte, haciendo tareas de educación y estando con Mozart, este se quedó en muestra en una zona, que estaba totalmente limpia, yo me acerqué, le acaricié y me dispuse a ver dónde tenía la codorniz, como decía, estaba limpio y veía que no estaba la codorniz, así que empezé a pensar que era el rastro, pero el perro seguía y no se movía, yo le animaba a romper, pero el parecía seguro de lo que hacía, así que caminé por delante, a izquierda y derecha y nada de nada, en estas que rompe la muestra Mozart y mete el hocico en un agujero que había debajo de una losa camuflada, la codorniz está adentro. Bien Mozart, bien. Con este detalle, te has ganado el subir de categoría.

Lo peor que lleva es la calor, es un perro que sale a una gran velocidad y claro, luego pasa lo que pasa, que hay que echar el aire acondicionado. Un día en Mequinenza no funcionó el aire y casi tuve que llamar a los bomberos. Se celebraba el día del Cazador en Mequinenza en pleno verano y días antes nos llamó mi cuñado Gilberto Obiol (Un artista-pintor y cazador)casado con Mari Luz González, hermana de mi esposa, para invitarnos a pasar un día con ellos y así poder estar también con los sobrinos Gilberto (futbolista y cazador) y Ana e Ingrid y Aarón, retoño de los sobrinos y como no, participar en el Día del Cazador con mis perros. Aceptamos con mucho gusto y una vez que llegamos al pueblo, nos dispusimos a desplazarnos al monte donde se celebraba la prueba. Eran las 9 de la mañana y lo primero que se hacía, era almorzar algo típico del lugar. Yo lo estaba pasando muy bien, pero solo pensaba en los perros y en la calor que hacía. Llegó el momento de soltar las codornices. Yo pensaba que se daría un tiempo de 15 minutos a cada cazador para localizar a 2 ó 3 codornices en una parcela más o menos amplia, pero no se hizo así. Lo hicieron en plan masivo, soltaron un montón y al poco tiempo, dieron el pistoletazo de salida a todos los cazadores. Nosotros íbamos Paco (cuñado de Gilberto) Gilberto y yo. Saqué los 4 perros. Verdi, Mozart , Dina y Guía. Imagínense cómo saldrían los perros, después de viajar 3 horas, parecía que les faltaba campo. No corrían, volaban. Para colmo, se levantaban codornices solas o voladas por otros, los perros que las veían, más carreras. Teníamos 40º de temperatura. ! Qué calor ! sin agua y escenas de caza que se puedieran contar, ninguna. Así que casi estaba deseando que acabara este "incendio". Por fín, llegamos al coche y me dice Gilberto, vamos a dejar los perros en un lugar que van a estar muy bien y luego cuando marchéis, vamos a recogerlos. Así lo hicimos. El cercado con casetas para que se pudieran meter los perros y protegerse de la calor estaba muy bien, así que yo tan contento de por fín no sufrirían los perros el azote de la temperatura. Volvimos por la tarde y antes de entrar en la finca, desde la puerta, veo solo a Guía, y a pesar de verla sola, tardo a reaccionar unos segundos. Gilberto dice, ¿ dónde están los perros ? entonces, despierto y me pregunto ¿estarán dentro de la cabaña? pero en décimas de segundo, reacciono y pienso que eso no es posible, los perros me hubieran detectado y estarían como locos al verme. Imagínense cómo estaría yo al comprobar que me faltaban 3 perros y en un entorno que no conocía. Enseguida sacamos conclusiones y no podían haber sido robados, porque se hubieran llevado los 4. ¿Qué pasó? pues que los perros al no verme, saltaron encima de las cabañas y desde éstas, otro salto y a fuera del cercado. Pronto recorrimos la Huerta de Mequinenza como si estuviéramos midiéndola, utilizo el silbato y pronto aparece el primero. Amplío el campo de búsqueda y a unos 2 Kms. pregunto en una casa de campo y me dice la señora que habían recogido a uno, pero que momentos antes lo habían dejado suelto. Otra vez a correr entre los árboles, llenos de una buena fruta, pero cualquiera se quedaba a comerla. El horno no estaba para bollos. Me desplazo otra vez hacia donde estaba la familia y les digo lo ocurrido. Vemos a lo lejos a unos 500 metros, un perro que se mete en otra casa de campo, pero a esa distancia no podíamos saber si se trataba de uno de nuestros perros. Corrí hacia ese lugar y tuve suerte, encontré a Dina. Sólo quedaba Verdi y cuando llegué a donde dejamos los perros, me dan la noticia que un Pastor había recogido al perro y lo tenía él. Milagro. Hemos encontrado a todos los perros. Todo ha pasado. Ahora que bien se respira, aunque sea con tanta calor.