domingo, 25 de mayo de 2008

Verdi de Aregorata - El atleta precoz, un seguro en la caza de la becada.



¿Quién es Verdi? Un setter ingles que el 15-04-2008 cumplió 8 años.
Ascendientes: Lefanta Snorre x Numancia de Aregorata.

Datos del padre: Lefanta Snorre, es propiedad de Iñaki Sagasti, afijo Oreka (equilibrio)se trata de un setter blanco y negro, que es todo un espectáculo y sin hacer nada que surja de la improvisación y si del absoluto control del monte, fruto de su privilegiada cabeza que se traduce en una constancia en la búsqueda sin limites, ayudada de una excelsa nariz para localizar a la becada allá donde está, bloqueo absoluto y desenlace para su dueño. Sin ver a un perro en el monte cazar durante una o varias jornadas, no me atrevería a poner calificativos. En este caso si que puedo.

Creo que era diciembre de 2003. Mi amigo Iñaki me había invitado a cazar en la provincia de Burgos. Celebraba cena de empresa y durante la misma comenzó a nevar, la temperatura bajó a 14º bajo cero. Mala noche pasé en el trayecto de Soria a Ágreda. Los compañeros, me decían, quédate en nuestra casa, no viajes así, sin embargo, en mi interior había una fuerza que me decía que no podía faltar a la cita. Era una oportunidad de ver grandes perros. Las calles de Soria estaban muy mal y a pesar de todo, puse las cadenas, con ropa de celebración, así que entre eso y que no sabía colocar las cadenas y tuve que aprenderlo en ese momento, las manos se me quedaron heladas, hasta el punto que tuve problemas de esa congelación en el mes siguiente.

Llamo a Iñaki, le digo lo que ha pasado y se acerca hasta Ágreda con el todo terreno, para acompañarme. Llegamos al lugar de caza, era el sábado por la tarde, teníamos poco tiempo, pero en ese lugar se podía cazar, no había nieve. Según estamos soltando los perros, creo haber visto la silueta de algo volar entre los pinos sin poder asegurar nada y que una de las perras de Iñaki al mismo tiempo que estaba orinando se pone en muestra. Se lo comento a Iñaki y dice, seguro que sería una becada, pero si lo es, pronto lo veremos. Así fue. No habían transcurrido 3 minutos, cuando Lefanta Snorre queda en muestra en una zona de bastante vegetación. Iñaki atiende la parte superior, yo la inferior, pasa un tiempo y sale la becada por la parte de Iñaki, pasan los segundos y que no tira, ¿que pasa, porque no tira? Al ver que ya se marcha, lejos le tiro y cae. De repente, Iñaki malhumorado dice que no le había cambiado el dispositivo del seguro a la escopeta y que lo llevaba en el lado contrario (servía para zurdos y diestros ). Ya ha pasado, nos abrazamos y vemos en lance como lo que ha sido, muy rápido y lleno de seguridad de snorre y todos los perros. Continuamos cazando y pronto suena la alarma de snorre en el siguiente barranco, nos acercamos y allá estaba, unas riscas nos impedían ver al perro, bajamos de nuevo una escena de todos los perros para enmarcar. Sale la becada e Iñaki se encarga de su captura. La tarde ya no da para mas y nos vamos a casa. Al día siguiente sacamos los perros y daba pena verlos, hay que decir que era el cuarto día que cazaban en esa semana. No podían andar, pero suben al carro y al monte. Empiezan a calentar y lo que vieron mis ojos en esos perros es digno del mas alto calificativo. Al final de la jornada, vi como exploraban los rincones mas querenciosos a gran distancia de nosotros, así todo el día. ! Que maravilla !. En ningún momento estaban al lado de ti, considerando el gran cansancio que llevarían y que hubiera sido algo normal. Capturamos 5 becadas. Otro gran día. Nunca olvidare esos momentos, Iñaki. Gracias por tu invitación.
Poco a poco seguiré escribiendo de los cachorros de las montas con Oreka Alai (Laster)Oreka Azmo (oro) Oreka Emo , toda una época.


Le toca el turno de hablar de la madre de Verdi, Numancia de aregorata. Propiedad de Juan Ruiz Ruiz (ahora de Serafín Garrido)
Se trata de una setter tricolor del cruce entre Oreka Emo x Oreka Adaka (Kandy) a destacar: buena estructura y su espectacularidad en la guía de las perdices. Excelente estilo.

Ahora le toca al hijo de ambos, Verdi de Aregorata.

Iñaki se desplaza a Ágreda, para llevar el fruto de la monta, pero una vez mas, tiene un detalle propio de el. Me deja elegir a mi cuando le correspondía a el. Mis ojos eran para verdi, así que me lo quedé yo. Gracias, de nuevo Iñaki. Verdi nos ha dado muchos momentos de felicidad y parte te los debemos a ti.

Tenia casi 3 meses, acababa de vacunarlos y no había pisado la calle hasta ese momento. Pasados 2 días desde la vacuna, lo empecé sacando con Kandy ( su abuela ) al anochecer, para que la calor no le afectara. Estuve poco, 15 minutos.
Al día siguiente, otra vez con Kandy, pero al Cerro de la Horca (cerro que linda con las últimas casas de una parte del pueblo de Ágreda ) en las lindes de unos trigos, veo que Verdi estaba cazando y que se calentaba con algún rastro, se metía hacia el trigo, temo que se meta mas y tenga problemas, así que lo cojo y me voy a casa. Ese detalle me hizo pensar en tomar al día siguiente la cámara.

Al día siguiente con la cámara y todos los cachorros, 5 en total de 2 camadas, voy a un rastrojo recién cosechado y mi ojos no podían creer lo que veían, Verdi laceando a derecha e izquierda sin hacer caso a los juegos de sus hermanos, amplitud en los lazos y constancia en la búsqueda, la cámara empezó a gravar. Loco de contento me marcho a casa y al día siguiente, hago que venga mi hijo Emilio, para que vea algo que para mi no era normal y si algo excepcional.

Después de toda esta exhibición, iban pasando los días y algunos meses y Verdi debido a su iniciativa y competición me hacia dudar de el, pero un día se quedó en Moncayo. Se fue con un rastro, quizá de caza mayor. Cayó una gran nevada y las condiciones climatológicas adversas. Estuvo perdido 2 días. Anunciamos su perdida y estuvimos buscándolo por los pueblos aragoneses de las faldas del Moncayo. Lo encontramos mi cuñado Mariano González Jiménez y yo cerca del Sanatorio (Lugar incrustado en el mismo Moncayo y que años pasados se utilizaba para sanar, recuperar o que tuvieran una mejor calidad de vida, los enfermos de tuberculosis). Preguntamos a algunas personas si lo habían visto. Alguna nos dijo que había visto huellas en la nieve a unos 15 metros de donde estábamos. Eran de zorro. Continuamos la búsqueda y ya empezamos a ver otras huellas. Estas si que podían ser. Eran de perro y por el tamaño, podían ser de Verdi. Enseguida, mi cuñado, dice, mira, un perro allá. Miro y en ese instante no lo veo, pero enseguida se deja ver otra vez. Lo vimos en la pista, lo llame, pero desconfiado se marchaba. Me alejé en dirección contraria, para ganarme su confianza y efectivamente, funcionó, pero mi sorpresa fue, cuando después de estar casi tres días sin comer, lo primero que hizo al verme y conocerme, fue meterse otra vez a cazar. Ese detalle me llenó otra vez de alegría y pronto y bien mandado, me fui a casa, cogí la escopeta y me marché al monte. Gran detalle de Verdi. Esta pérdida le ha servido bastante, porque las correcciones que he hecho sobre rastros de caza mayor, las ha asimilado a la primera. Ahora no hace caso.

Para terminar, una vez que Verdi supo qué tenía que hacer con la caza, ha sido y es un verdadero perro de caza de becadas. Su principal característica: la seguridad, el bloqueo a la becada. Donde se queda en muestra, no te preocupes de mas, allá esta la becada, solo debes preocuparte de buscar la mejor posición de tiro, no corras, el tiene sujeta a la becada y sin cuerda ¿como lo consigue? Tendremos que preguntárselo a el.

Poco a poco seguiré escribiendo anécdotas de Verdi con la caza.