sábado, 28 de junio de 2008

Relámpago de Aregorata "Tal perro no hace muestras"

Relámpago es hijo de Hur de Kanpogane x Dinamita de Aregorata. Nació el 23-05-2000.


Key a muestra sobre faisán.

Gran camada esta. Han salido perros muy cazadores, pero no para cualquier cazador. El instinto de caza lo han tenido muy desarrollado y en algunos de los perros de este cruce ha predominado a la muestra. Dicho esto, sus dueños no han conseguido estar a gusto con ellos.

Este el caso de Relámpago. Su dueño, Eugenio Jesús Pérez hasta que tuvo 2 años y medio estaba contento. Me decía que tenía mucha aficción. Nos vimos algún mes más tarde y me comentaba que estaba preocupado porque se llevaba al resto de los perros y no podía dominar a ninguno en esas circunstancias. Nos volvimos a ver más tarde y el mismo comentario y que no le importaba cambiarlo o venderlo. Me decía que no le veía hacer muestras.

Un día fui donde lo tenía y me lo llevé a casa, para ver qué le pasaba.



Al día siguiente me lo llevé al monte. El perro cazaba y cazaba, se comía el monte. Me situé en un alto desde donde poder divisar todo lo que hacía. Provoqué esta situación y pronto pude ver detalles para anotar. Tomó un rastro de conejo y lo llevó como si se tratara de un perro de rastro. De mostrar nada de nada.

Al día siguiente, provoqué lo mismo pero sobre rastro de perdices. Enseguida tomó las emanaciones y en vez de quedarse a muestra, siguió el rastro como lo hizo con el conejo. Así que mas parecía un perro rastreador que uno de muestra.

Lo llevé a cazar becadas. La primera que detectó entró a ella, para quererla coger. Aquí ya empezé a corregir. Las siguientes, las detectaron Verdi o Mozart y Relámpago ya empezó a patronear. Bueno, Bueno, ya hemos conseguido algo muy importante.

Llegó la temporada siguiente.

Le dejé el perro a mi cuñado Miguel Lázaro que caza en Trévago. Fue un año pobre en codornices, así que pocas se le mataron y poco que resaltar. Lo único que me dijo mi Cuñado cuando lo trajo que era un perro muy cazador y que aguantaba mucho el calor, que no desfallecía.

Era Octubre, primer día de la caza menor. Fui a las perdices. Estuve cazando hasta las 13:30 horas con Roco. Me marché a casa y cambié de perro. Sabía donde había alguna perdiz desperdigada, así que cogí a Key y fui al lugar de las perdices. Eran las 2 de la tarde y podía cazar hasta las 3. Tenía 1 hora para poder trabajar con el perro. Pronto tomó el primer rastro de una perdiz, pero eso, el rastro que lo llevó como si la tuviera que coger. La levantó y no pude tirarle. Primera corrección.

Enseguida toco otra y pasó lo mismo. Me estorbó y tampoco le pude tirar. Segunda corrección.

Estaba teniendo suerte, en tan poco tiempo tocar dos rastros y haber asimilado 2 correcciones, para mi era suficiente, pero debía seguir y apurar el tiempo que me faltaba hasta las 3 de la tarde que debiamos dejar de cazar.

Faltaban 7 minutos y Key tocó el 3º rastro. Se quedó a muestra y que muestra. Pero no solo hay que mencionar esto sino que lo dejé en esa posición y lo adelanté, para poder tirar a la perdir y caminé por delante del perro unos 50 metros y el perro estaba inmóvil. La perdiz se me levantó un poco lejos y no pude tirarla.

Key en 1 hora se había convertido en un perro de muestra con total garantía. Pasó de ser un perro rastreador a ser lo que llevaba en su sangre, un perro de muestra, con una pasión por la caza enorme y con una tenacidad fuera de lo común. Sin embargo, hasta ese momento no hacía muestras, pero, ¿ porqué ?. Al buen entendedor pocas palabras.



En la foto con mi primo Luis, controlaba a un faisán que estaba a unos 60 metros. Luis, entonces era un niño y si no hubiera tenido confianza en el perro, no lo hubiera dejado solo con el, ya que hubiera salido a por el faisán como una bala, pero no. Se había convertido en un perro formidable. Con una muestra firme y segura y que de ser un perro que al principio no mostraba se podía ir a cazar perdices con el convencimiento de que no las levantaría.

Yo tenía varios perros en casa y no podía quedármelo. Lo regalé a mi cuñado Gilberto Obiol Ibarz que está en Mequinenza.

Lo llevan muy poco a cazar perdices, porque van a la caza mayor y el perro se queda en la perrera sin salir. Lo tiene Paco casado con Rosa Mari Obiol, hermana de Gilberto.

En Mayo de 2008 fuimos a pasar un fin de semana con la familia a Mequinenza y cuando llegamos al lugar donde Paco tiene el perro, vimos que está muy bien cuidado y en un lugar privilegiado.

Pregunto: ¿ Qué tal, Key ? ¿ Lo habeis cazado? ¿ Ha hecho algo que destacar? en fin, varias preguntas. Yo deseando escuchar cosas buenas del perro, pero no. Todo lo contrario. Paco me dice: Me tiene de mal humor, no se qué hacer con el. Me dice: Sabes qué hace? ¿qué hace, para que estés descontento?.

Me dice: Cuando lo saco de la perrera, mientras estoy con el, el perro está conmigo y da gusto, es un perro cariñoso y parece que te habla, pero cuando entro a la perrera a limpiarle y ha ponerle la comida, cuando salgo, ya no está el perro. Se va al monte a cazar y me tarda a venir un día, a veces dos y yo estoy muy preocupado por si le pasa algo al perro o provoca algún accidente.

Porqué este comportamiento? Bien sencillo, el perro está muy bien cuidado, amigo Paco, pero el perro quiere campo, quiere cazar y si no se lo da el dueño, se lo toma el, aun a sabiendas que cuando vaya a la perrera, recibe una regañina y el lo sabe, pero prefiere eso a estar sin cazar.

Bravo, Key. Así me gusta. Te rebelas ante una situación que no te gusta y pides con tu comportamiento que Gilberto y Paco no vayan tanto a la caza mayor y te lleven a ti, pero no un par de horas sino varias horas y varios días seguidos, para demostrar todo que llevas dentro.

A mi familia, pero también amigos Gilberto y Paco, os pongo de penitencia, que escuchéis a Key.