viernes, 23 de julio de 2010

Cuando Furia y Gora se perdieron en el Moncayo

5 de Julio de 2010. Decido sacar a los perros para que hagan ejercicio. Durante estos meses en los que no debemos molestar a las especies para no interrumpir las tareas de reproducción, el campear a los canes se traduce a moverte por lugares no habituales en el resto del año. Así es. El lugar elegido y que me ofrece esa tranquilidad es el Moncayo. Me permite leer, mientras los perros corren, se bañan, disfrutan de una libertad que en la perrera no tienen.


Ese día la tranquilidad pronto se transformó en zozobra y preocupación. No era para menos. Me faltaban 2 perras. Gora y Furia. Mi Esposa, me dijo "No tardes, para comer pronto". Había tiempo para que todo saliera bien. Eran las 11 cuando solté y hasta las 12:30 todo eran ir y venir los perros, unos y otros, hasta que alrededor de las 13 horas, me dispongo a recogerlos para marchar a casa. Empieza la espera, tardan demasiado, las horas pasan y no aparecen. No es normal la tardanza y decido meter en el carro los presentes y me dispongo a la búsqueda a pie. Me voy hacia la zona de Agramonte y compruebo para más preocupación que esa Zona está muy concurrida por coincidir la celebración de la Romería del Quililay. Tradición que consiste en que muchas personas se desplazan al Santuario de Ntra.Sra.la Virgen del Moncayo, para venerarla. Se puede pasar un día muy bonito. El Ayuntamiento de Tarazona en conjunción con el Cabildo de la Catedral de esa ciudad, hacen que eso sea posible. Reciben a todos en Agramonte con las tradicionales Migas a la Pastora y luego se asciende al Santuario que se encuentra en la zona del Cucharón. Desde este lugar o un poco más arriba se pueden divisar unas vistas preciosas. Para quien no haya estado, decirle que merece la pena hacer una visita a ese Lugar. Se celebra la Santa Misa Baturra, también muy bonita para después degustar las judías que el Sr.Cabildo ha encargado obsequiar a todos los allí presentes.

Mis dudas. ¿Qué hago? Me voy o no me voy. Si me marcho con el coche y vienen, al no estar, problemas. Me buscarán y luego es más difícil buscarlas.

Decido dejar el coche con el carro para si vienen se queden y me marcho a buscarlas andando. Voy y vengo varias veces, pero al carro no acuden y tampoco las encuentro buscando a pie. Pasan las horas, 7, 8 sin verlas, muchas horas. Tomo el coche, dejo una prenda en su lugar y decido buscar con el coche. De las muchas personas a las que preguntamos, solo una familia me dio datos fiables de haber visto a una perra marrón, que coincidían con los de Furia.

Primer Milagro de San Antonio.

En Agramonte me encuentro con Nati , la madre de mi cuñado José. Estaba esperando el autobús para regresar a Tarazona, junto con un grupo de romeras amigas. Nos despedimos y me dice " Bueno, Juan, reza a San Antonio para que te ayude a encontrarlas" Dicho y surgió el milagro. Me doy la vuelta y a 10 metros me encuentro a José Miguel Jiménez Sánchez con su Familia. Nos saludamos y le digo lo que me pasa. Me dice ahí tienes una, echada junto a uno de los coches aparcados. Efectivamente era GORA. San Antonio bendito, te debo una.

Recorro todo Moncayo buscando a Furia, pero nada de nada. ¿Se habrá ido con alguien? ¿La habrán recogido? ¿ Estará en buenas manos? muchas preguntas.

Mi hijo Emilio difunde la noticia a través de la red Facebook y el hecho de saber que miles de personas en todos los alrededores conocerían el extravío en minutos, me tranquiliza. No obstante, decidimos irnos toda la familia a recorrer nuevos caminos de los pueblos de las faldas del Moncayo aragonés. Resultado: nadia había visto a la perra.

Segundo milagro San Antonio.

A los dos días del extravío, me encuentro en la huerta, cuando mi hermana Mila, me llama al móvil. Juan, te voy a dar una buena noticia. José ha encontrado la perra en Santa Cruz, pueblo cercano de Tarazona y a una distancia de 20 Kms. del lugar de extravío. Ha salido a dar un paseo con la bicicleta y en uno de los caminos junto al pueblo la ha visto, muy cansada y está con ella, esperando a que vayas y la recogas. !uh, que respiro! tras la tempestad, viene la calma. Así es.

Primero Nati me presenta a San Antonio y encontramos a Gora y después es su hijo José, mi cuñado quien encuentra a Furia.

San Antonio, te debo dos.

Para todos que extravíen algo, decirles que nunca se cansen de buscar, que no se den por rendidos y que si no se busca, no se encuentra.