sábado, 23 de octubre de 2010

Vísperas de desveda de la Caza Menor



La una de la madrugada. Faltan pocas horas para que de comienzo el día tan esperado. Voy cumpliendo años y me tomo la llegada de la desveda con más tranquilidad que en mis años jóvenes y también con más entusiasmo. Por ello, no dejo de pensar a qué lugar iremos, si tendremos suerte de dar con las perdices, si mi Hijo tendrá un buen día. Rezo porque así sea, que disfrute y que los pocos momentos que vamos juntos, que se conviertan en días inolvidables.

Respecto a mi, no pienso más que en poder ver trabajar de manera perfecta a Furia y eso significa que debe mostrar y guiar con estilo y saber respetar hasta que sea necesario. Eso deseo, pero por otra parte, pienso que no está tan madura como para ir con todas las garantías. Por mi no quedará y si tengo que corregir, así lo haré hasta conseguir el objetivo.

Me marcho a descansar, pero ya estoy pensando en levantarme. Que pasen pronto las horas y comencemos a caminar. La veda se abre ya.

No hay comentarios:

Publicar un comentario