domingo, 19 de diciembre de 2010

A perdices con viento de espalda



Hoy entre días de fríos y fuertes vientos, se presenta una jornada de dudas e incertidumbres. Para comenzar con fuerte viento, pero la temperatura es aceptable.

Ha fallecido Francisco Torres Pedrajas, padre de mi amigo Pepe y pienso durante la mañana en el. En los momentos que hemos ido juntos a cazar, en las veces que hemos conversado, en dedicarle la jornada a el. Así lo hago y encaro las pedregosas laderas y el fuerte viento de cara. Furia toma con estilo las emanaciones, cabeza alta, las perdices están lejos. Sigo caminando y poco a poco, se flexiona y se arrastra. Las pedices están aquí. No, no están. Habrán volado antes de verlas. ¿Ahora dónde estarán? A buscarlas.

Decido pasar a las laderas de enfrente y corto la mano por el lugar que creo que debe encarar otra vez el aire de cara. Furia está cazando con el hocico bajo y llevando el rastro de las perdices de manera poco ortodoxa. Cuando cazas con un perro de muestra, el estilo no debe faltar. Si falta el estilo es como si llevásemos otro perro y no precisamente de muestra. Sin embargo, hay situaciones en que yo lo acepto y es más, lo valoro positivamente y pienso que son recursos que tiene el perro, para adaptar su nariz a situaciones distintas o adversas como es el caso que me ocupa. Si vamos cazando y el viento nos da en la espalda, el perro debe actuar con más prudencia o cazando de otra manera, de lo contrario nos levantará la caza sin que se entere. Furia sigue con el rastro hasta que se levanta la perdiz y la abato sin más alabanzas. La cobra, me la entrega y la anoto en la tarjeta control. Hay una segunda perdiz que cobro en las mismas condiciones.



Entre dos Estilos, entre dos Culturas.

Me debato entre los que tiran a todo que se mueve y nunca tienen suficiente, rebasando los cupos legales establecidos y alguno que mantiene la tesis de practicar la caza sin muerte.

No me canso de repetir que tenemos que cambiar más rápido de lo que lo hacemos el colectivo de cazadores. La caza ha mermado mucho en los cotos que se cuidan y casi se da por desaparecida en otros donde se ha practicado la caza sin control.

Hace unos días comentaba con José Angel, cazador de liebres con excelentes perros de la raza Azules de Gascugha sobre este tema. De si tirar a una liebre que me han puesto los perros a muestra o no tirarle. Yo le decía que si le tiro. Según el, no debería de tirarle. Argumento: Si voy a la becada, ¿Porqué tirar a la liebre? Yo le decía, que estoy debatiéndome entre extremos. Yo deseo salir con la escopeta, respetar las normas de mi colectivo al máximo y terminar los buenos lances con el arma si puede ser. Perdices que vuelan y no las ha trabajado el perro, mejor no tirar, aunque considero que es difícil, tengo que decir que en varias ocasiones no he tirado a esas perdices aunque hayan sido fáciles de tirar, así como alguna liebre inocente huída de los perros de pluma y que nada me estimulaba el acabar con ese ser inocente. Con estas muchas dudas en mi mente, proseguí la jornada de caza y yendo muy avanzada la mañana, Furia se marchó, por la dificultad del terreno no la veía. Me marché hacia donde se había ido y cuando había andado unos cien metros, se me levanta una perdiz a unos quince metros. Me quedé como una estatua. Me dije "Pero si se ha ido Furia por este lugar, ¿Cómo no la ha manifestado? Conclusión: No quise dispararle y un poco enojado. Aun me enojé más, cuando veo levantarse a Furia de ese lugar. Estaba a muestra, tumbada y con la vegetación un tanto alta, no veía a la perra. !Que pena! en esta ocasión, me hubiera gustado no haber sido tan respetuoso. Furia se merecía esa perdiz.

Después estuve caminando, para intentar tener otra ocasión de esas, pero no fue posible. Las piernas castigadas y con dos lances dedicados a mi amigo Francisco.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Y la Luna cambió.



!Que ganas tenía! Después de venir a casa muchos días descontento con el trabajo de Luna, hoy he visto un cambio que me hace estar más ilusionado para poder tener una perra en la que confiar para ir al monte a localizar becadas y poder terminar los lances que se presenten, independientemente de capturarlas o no.

Han sido varios días los que han pasado sin ver ninguna becada y cuando esto sucede, te invade el pensamiento de ¿Qué difícil es localizar una? y si que es verdad, pero llega el momento en que la situación cambia y pasas del aparente "letargo" al cuerpo espectante y atento a todo lo que pasa en el monte.

Llevaba 4 horas sin ver nada de nada. Solo algún corzo. Sobre la una de la tarde Verdi se flexiona, camina gateando para quedarse a muestra. Comienzo a despertar, todo hace pensar que se trata de una becada. Llega Luna y ese cuerpo dinámico se inmoviliza en el mismo lugar. Tanto Verdi como Luna son perros carniceros. Cuando muestran en un porcentaje alto, la caza está ahí o está cerca. En esta ocasión, rompen la muestra. Deduzco que ha estado la becada. Comienza la búsqueda, pero pronto veo a Luna deslizarse, guía sin pararse y no toma bien la distancia y provoca que se levante la becada sin poder disparar. Me la hubiera "comido" Me enfurece y le corrijo una vez más y sin que tuviera muchas esperanzas de ver un cambio inminente.

Cuando nos equivocamos y es para bien, !Que gusto! Así me pasó a mi. Pasaron escásamente cinco minutos cuando Luna y Verdi bloquearon de nuevo la becada. Estuve esperando hasta que la becada decidiera salir del escondite elegido. Unas raices espesas y rodeadas de pequeños arbolitos. Si sale tengo que estar muy atento, el lugar aunque un poco difícil no está mal. ¿Estará la becada? ¿Si sale, acertaré?

!Que bien lo está haciendo Luna! Verdi en su línea. Por fin, sale a Dama del Bosque a la velocidad que acostumbran y de un certero disparo, satisfago el deseo del equipo. ! Que alegría ! Luna que no me había cobrado en condiciones nunca, cobró con un deseo incontenible, no la soltaba, se iba, venía, se iba de nuevo y poco a poco le llamé para entregármela llena de satisfación. Es en estos momentos, cuando empiezo a ver una luz de esperanza de comenzar una nueva etapa en la evolución de Luna. Vamos a ver qué pasa.

Es hora de reponer fuerzas, hace frío y considero que dentro del coche es el mejor lugar para comer el bocadillo y descansar un poco. Son las tres de la tarde, estoy lejos de casa, pero me resisto a irme sin seguir buscando. Bueno, un poco más y agotamos el día. Así lo hago. Suelto los perros y cuando todavía no había cargado la escopeta, escucho los sonidos de los collares que señalan que están en muestra. !No puede ser! ! Que suerte ! deprisa, deprisa. Llego a los perros y efectivamente, todo indica que se trata de una nueva becada. Sale, disparo y se lleva todo el tiro el pino. La becada se escapa. Mecachis. !Que pena!. Sigue la búsqueda, Luna desaparece y no escucho el sonido. ¿Dónde estará? ¿Estará a muestra? Me marcho para atrás y escucho algo. Sigo caminando y la percibo mejor. Luna está a muestra. !Que alegría! El saber que está respetando y haciendo su trabajo correctamente me llena de ilusión y me dispongo a correr y afinar mi precario oído, para llegar lo más pronto posible. Por fín, ahí está. Luna tiene bloqueada a su becada. Sale, de nuevo disparo y otra vez que se me escapa. Después de un buen trabajo, que se me escapen, no es para contarlo, pero así es.

Triste, cabreado o enfurecido, pero no renuncio a seguir buscando. De nuevo Luna con Verdi la localizan una vez más y otro disparo y otra vez que no acierto. Madre mía. Esto no puede ser. La rabia y la alegría me invadían. Luna se había transformado. Además de localizar las becadas con mucha facilidad, lo estaba haciendo francamente bien y bonito. Motivos suficientes para sentirme feliz. Era lo que perseguía con esta perra que siempre consideré que tenía facultades, pero que no trataba con la suficiente prudencia a la caza. Hoy ha sido distinto. Y la rabia me la producía el no acabar con los lances que se presentaban. Todo se puede ver desde el lado positivo y es que con una becada que se escapa y se localiza de nuevo son oportunidades de oro para poder educar a una perra que esté en ese proceso. Lo veo así y continúo la búsqueda.

Es muy tarde y esta becada se habrá ido al "quinto infierno" será difícil localizarla. Bueno, daré una vuelta más por donde intuyo que ha podido ir y me voy a casa. !Otra vez!, collares al viento, a correr, los perros están a muestra. Me quedo cubriendo una salida. Intento colocarme mejor, pero no puedo pasar. Si me voy al otro lado peor, pues aquí me quedo. Intentaré estar atento para poder verla. Espero varios minutos, para ver si Luna aguanta la presión y si. Luna está en pleno cambio. La becada sale difícil, pero esta vez acierto y la alegría nos invade a los perros y a mi. Verdi cobra la becada, le acaricio y me la entrega. Muy bien, muy bien. Se la lanzo a Luna y la cobra con unas ganas irreconocibles. ¿Porqué antes no me cobrabas y hoy lo haces como si fuera tu propia existencia? !Que alegría te producen estos cambios que suceden y que no te los esperas! ! Que feliz me marcho hoy a casa! dos becadas, Luna localizando bien, respetando y cobrando. No puedo pedir más.

martes, 7 de diciembre de 2010

Adiós Francisco. Adiós Pedrajas. Adiós Amigo.



Después de tantos años de fiel amistad y momentos vividos juntos, no puedo seguir escribiendo sin dirigirme a TI.

Naciste un 28 de junio de 1923 en Andújar (Jaén). Las circunstancias de la vida y por motivos de trabajo te trasladaste a las frías tierras sorianas, para acabar residiendo en Ágreda. Eso ya hace 45 años. Supiste adaptarte a nuestras costumbres y también a nuestro clima. Bueno, alguno de tus hijos,principalmente Isabel que mal lo pasaba por el frío en la empresa Industrias Revilla. Se dice y se habla mucho de la palabra "inteligencia". Para mi, esta palabra significa la capacidad para adaptarse. Tu y tu esposa Conce (Concepción Delgado Brito) sobresalistéis en ella. Como se suele decir " De tal palo, tal astilla " Habéis criado y educado a 10 hijos que atesoran esa habilidad o condición inteligente de vosotros. Sin embargo, nunca te olvidaste de tu querida Andalucía. En esta foto, se ve como tomas la belleza andaluza con ese anhelo oculto y resignado por no poder disfrutarlo más.

Tu hijo Pepe, por edad, por coincidencia en las aulas escolares, por trabajo y principalmente por la Caza, fue el motivo de que yo haya sido "parte de tu Familia" como todos vosotros parte de mi.

Has sido un hombre callado, respetuoso y cercano para los que deseaban hablar contigo. Dejabas que la vida transcurriera libremente para cada uno. Por ello, tus paseos por la Plaza Mayor en los años posteriores a la jubilación, estaban cargados de paz, de pensamientos de los años vividos, de los acontecimientos presentes, de las grandes diferencias entre lo que fue y lo que es, pero nunca pensabas en " La vida de los demás "

Tu café de la mañana en el Bar Los Arcos, tu periódico y tu bonita soledad, siempre han hecho que viera a mi Amigo en Paz por el deber cumplido. Tu esposa feliz y tus hijos cada uno con su vida "labrada" por ellos mismos.

Hoy 7 de Diciembre de 2010 a tus 87 años nos has dejado para siempre, para descansar en una Paz infinita. Por ello, repaso alguno de los momentos de caza de los muchos que compartimos juntos.

¿ Te acuerdas aquel día de la desveda de la codorniz en el que tu inseparable perro Trabuco con su buen hacer mostró una codorniz, fácil lance, disparaste el primer tiro, erraste y la codorniz vino hacia ti y tu fuiste detrás de ella intentando darle con la escopeta durante varios metros por la cercanía de la misma y sin hacer uso del segundo disparo se escapó ? Aun cuando nosotros Pepe y yo, decíamos, dispara el segundo, dispara el segundo. ! Que risas !

¿ O aquella en que fuiste a coger tu interminable coche Renault Gordini y no te explicabas como habiéndolo dejado bien, el lunes no funcionaba ? Te lo cogió Pepe sin tu permiso, nos fuimos a Moncayo, junto con Santiago Lasheras Cacho. Subimos hasta el Hotel, máxima altura que se puede circular con vehículo. Por la velocidad en que tuvimos que subir, lo quemamos. Luego era todo pendiente de bajada y fue fácil llevarlo, en punto muerto hasta pasado Vozmediano. A partir de aquí era todo subida hasta Ágreda.! Madre mía, que paliza ! Pepe temía decirte lo que había pasado y en aquellos años, sin dinero y con mucha juventud, decidimos llevarlo a base de empujar entre los tres. Esto si que fue interminable y aquí también nos quemamos nosotros, pero el coche lo llevamos hasta casa sin que te enteraras tu. Ese saber estar del que has hecho gala, hizo que lo tomaras como propias de nuestra juventud y todo quedara para el recuerdo.

Creo que puedes sentirte feliz y descansar en esa Paz merecida. Toda tu Familia ha estado para despedirte. Tu querida Esposa, tus hijos, sus respectivas esposas, tus 20 nietos y los 6 bisnietos así lo han querido. Ellos han estado para decirte que se sienten orgullosos de ti y para llevarte a ese descanso con todo su amor y cariño.

Yo, solo decirte que me siento orgulloso de haber compartido esos momentos contigo y de haber querido que perteneciera a esa tuya gran Familia. Descansa en Paz.