sábado, 18 de diciembre de 2010

Y la Luna cambió.



!Que ganas tenía! Después de venir a casa muchos días descontento con el trabajo de Luna, hoy he visto un cambio que me hace estar más ilusionado para poder tener una perra en la que confiar para ir al monte a localizar becadas y poder terminar los lances que se presenten, independientemente de capturarlas o no.

Han sido varios días los que han pasado sin ver ninguna becada y cuando esto sucede, te invade el pensamiento de ¿Qué difícil es localizar una? y si que es verdad, pero llega el momento en que la situación cambia y pasas del aparente "letargo" al cuerpo espectante y atento a todo lo que pasa en el monte.

Llevaba 4 horas sin ver nada de nada. Solo algún corzo. Sobre la una de la tarde Verdi se flexiona, camina gateando para quedarse a muestra. Comienzo a despertar, todo hace pensar que se trata de una becada. Llega Luna y ese cuerpo dinámico se inmoviliza en el mismo lugar. Tanto Verdi como Luna son perros carniceros. Cuando muestran en un porcentaje alto, la caza está ahí o está cerca. En esta ocasión, rompen la muestra. Deduzco que ha estado la becada. Comienza la búsqueda, pero pronto veo a Luna deslizarse, guía sin pararse y no toma bien la distancia y provoca que se levante la becada sin poder disparar. Me la hubiera "comido" Me enfurece y le corrijo una vez más y sin que tuviera muchas esperanzas de ver un cambio inminente.

Cuando nos equivocamos y es para bien, !Que gusto! Así me pasó a mi. Pasaron escásamente cinco minutos cuando Luna y Verdi bloquearon de nuevo la becada. Estuve esperando hasta que la becada decidiera salir del escondite elegido. Unas raices espesas y rodeadas de pequeños arbolitos. Si sale tengo que estar muy atento, el lugar aunque un poco difícil no está mal. ¿Estará la becada? ¿Si sale, acertaré?

!Que bien lo está haciendo Luna! Verdi en su línea. Por fin, sale a Dama del Bosque a la velocidad que acostumbran y de un certero disparo, satisfago el deseo del equipo. ! Que alegría ! Luna que no me había cobrado en condiciones nunca, cobró con un deseo incontenible, no la soltaba, se iba, venía, se iba de nuevo y poco a poco le llamé para entregármela llena de satisfación. Es en estos momentos, cuando empiezo a ver una luz de esperanza de comenzar una nueva etapa en la evolución de Luna. Vamos a ver qué pasa.

Es hora de reponer fuerzas, hace frío y considero que dentro del coche es el mejor lugar para comer el bocadillo y descansar un poco. Son las tres de la tarde, estoy lejos de casa, pero me resisto a irme sin seguir buscando. Bueno, un poco más y agotamos el día. Así lo hago. Suelto los perros y cuando todavía no había cargado la escopeta, escucho los sonidos de los collares que señalan que están en muestra. !No puede ser! ! Que suerte ! deprisa, deprisa. Llego a los perros y efectivamente, todo indica que se trata de una nueva becada. Sale, disparo y se lleva todo el tiro el pino. La becada se escapa. Mecachis. !Que pena!. Sigue la búsqueda, Luna desaparece y no escucho el sonido. ¿Dónde estará? ¿Estará a muestra? Me marcho para atrás y escucho algo. Sigo caminando y la percibo mejor. Luna está a muestra. !Que alegría! El saber que está respetando y haciendo su trabajo correctamente me llena de ilusión y me dispongo a correr y afinar mi precario oído, para llegar lo más pronto posible. Por fín, ahí está. Luna tiene bloqueada a su becada. Sale, de nuevo disparo y otra vez que se me escapa. Después de un buen trabajo, que se me escapen, no es para contarlo, pero así es.

Triste, cabreado o enfurecido, pero no renuncio a seguir buscando. De nuevo Luna con Verdi la localizan una vez más y otro disparo y otra vez que no acierto. Madre mía. Esto no puede ser. La rabia y la alegría me invadían. Luna se había transformado. Además de localizar las becadas con mucha facilidad, lo estaba haciendo francamente bien y bonito. Motivos suficientes para sentirme feliz. Era lo que perseguía con esta perra que siempre consideré que tenía facultades, pero que no trataba con la suficiente prudencia a la caza. Hoy ha sido distinto. Y la rabia me la producía el no acabar con los lances que se presentaban. Todo se puede ver desde el lado positivo y es que con una becada que se escapa y se localiza de nuevo son oportunidades de oro para poder educar a una perra que esté en ese proceso. Lo veo así y continúo la búsqueda.

Es muy tarde y esta becada se habrá ido al "quinto infierno" será difícil localizarla. Bueno, daré una vuelta más por donde intuyo que ha podido ir y me voy a casa. !Otra vez!, collares al viento, a correr, los perros están a muestra. Me quedo cubriendo una salida. Intento colocarme mejor, pero no puedo pasar. Si me voy al otro lado peor, pues aquí me quedo. Intentaré estar atento para poder verla. Espero varios minutos, para ver si Luna aguanta la presión y si. Luna está en pleno cambio. La becada sale difícil, pero esta vez acierto y la alegría nos invade a los perros y a mi. Verdi cobra la becada, le acaricio y me la entrega. Muy bien, muy bien. Se la lanzo a Luna y la cobra con unas ganas irreconocibles. ¿Porqué antes no me cobrabas y hoy lo haces como si fuera tu propia existencia? !Que alegría te producen estos cambios que suceden y que no te los esperas! ! Que feliz me marcho hoy a casa! dos becadas, Luna localizando bien, respetando y cobrando. No puedo pedir más.

4 comentarios:

  1. Que suerte! Enhorabuena!!! Que ilusionado debías estar. Buena jornada y buen aprendizaje, además de estupendos resultados. Hace dos fines de semana tuve mi primer encuentro del año con una becada, aunque fue casual y por supuesto sin resultados. Desde entonces y sin relación alguna, mi perro no me respeta. Dos fines de semana viendo y volando perdices, pero sin respetar la muestra y guiando rápido y mal. Desesperante, localiza las perdices y como si llevara fuego en las patas las expanta sin trabajar correctamente, lo intento corregir pero aún va peor, se aleja y sigue sin parar. Días de cal y días de arena y además solo nos queda un día de perdiz para mejorar. Todo el trabajo bien hecho de la temporada, para ahora surgir de nuevo las dudas. Un saludo y sigue disfrutando las jornadas con ese saber y pasión que posees. Un abrazo y feliz navidad.

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  2. Hola Luis.

    Esa becada que ha localizado tu perro no estropeará el trabajo de la temporada. Por lo que me cuentas, lo que si ha propiciado es despertar en tu perro una "porción de aficción hasta entonces dormida". No te preocupes. Lo importante es tener las ideas claras, me explico: ¿Qué deseamos cazar, perdices o becadas ? Si la respuesta es ir a perdices y tu perro viene de sangres de perros de muestra, dale jornadas y permítele que cometa errores. Cuando los cometa le corriges, una, otra y las veces que haga falta. Poco a poco irá tomando las distancias con las patirrojas y el cambio vendrá. En unos perros sucede en pocos contactos y en otros debemos ser más perseverantes. Tu tienes esa casta y seguro que lo conseguirás. Ánimo y ves fijando la jornada para estar juntos. Un fuerte abrazo y Felices días.-

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  3. Desde luego,Juan, que con las cosas que os pasan a ti y a mi cuñado Pepe habría argumento suficiente para escribir una saga. Un abrazo
    Diony

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  4. No te equivocas, Dioni. Creo que ahora te refieres a la entrada que lleva el título "Sin Foto" y no es para pensar otra cosa. Ahora estoy en mi casa, leyendo tu comentario y más tranquilo que cuando surgen esos momentos adversos. Problemas y más problemas, pero estos son signo de vida y cuando se presentan hay que afrontarlos. A ti que eres un enamorado de la lectura, seguro que te suena uno de Jack Canfield y Mark Victor Hansen, cuyo título es: Vitaminas para el alma. Es muy bueno y te lo recomiendo. En uno de sus capítulos habla de vencer obstáculos y en un relato de Ken Blanchard dice "El hombre que no tiene problemas está fuera de juego". Si puedes léelo. Después de leerlo, cuando me surgen problemas, digo !Que afortunado soy! je.je..
    Un abrazo Dioni. Un abrazo Familia.
    Hasta siempre.

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