martes, 27 de diciembre de 2011

Traviata, sangre de Aregorata


Traviata, pasión por la caza, buena nariz, obediente, facilidad para aprender, excelente patroneadora, buen cobro. Adjetivos muy prometedores para una cachorra. Aun así, hay que esperar y seguir dando oportunidades para que tenga toda la experiencia posible. Yo estoy contento con ella. En su pedigree hay ascendientes enormes, unos conocidos por mi, la línea del Padre y por la línea de la Madre, mucho se ha dicho y escrito de ellos. Deseo que tome lo mejor de cada uno. Por la parte que me toca, deseo estar a la altura para darle la mejor educación y que todo su potencial sea aprovechado en la búsqueda de pájaros.


PEDIGREE DE TRAVIATA DE AREGORATA

Traviata comienza a molestar. Buena señal.



Sábado 24/12/2011. Nochebuena. Mi esposa me dice que no vaya a cazar. Hay que dedicar algo de tiempo a ciertos preparativos y requiere mi ayuda. Madrugo y parte de lo que hay que hacer se deja hecho. Prefiero ir a cazar el 24 la becada, el 25 descansar y el 26 a las perdices. Así lo hago. Me desplazo cerca de 100 Kms. Las primeras luces del día, no consiguen abandonar la niebla y me sirven para iniciar la jornada con tranquilidad. Así podía haber sido, pero no lo fue. Saco la escopeta, los beeper y me quedo helado cuando veo que me he dejado en casa el morral con la documentación y los cartuchos. Sin documentación, no podía hacer otra cosa que resignarme a sacar los perros y practicar la caza sin muerte. En esos instantes suena el móvil. Me llama Carlos Torres Gil, hijo de Alvaro y Reme y sobrino de mi amigo Pepe. ¿Dónde estás, Juan? lejos de Ágreda, le contesto. Pues voy para allá. He tenido que trabajar unas horas y por eso no te he llamado antes, me dice. Yo no me lo podía creer. Estaba todavía en la empresa, en Olvega y eso quería decir, que si Carlos venía a cazar, me podía traer lo que me faltaba. !Que suerte! Sería motivo de risas y más risas, después, pero no en el momento de notar la falta. Tendré que fortalecer esta memoria, pero seguro que esta anécdota no se me olvida nunca.

Con la llegado de Carlos, el día abandonó la niebla y mis ojos salieron del asombro. La ilusión, la fe y las ganas de andar por el monte para localizar alguna becada, sustituyeron a la penumbra anterior.

Jara. la perra de Carlos, se mueve con ganas y su búsqueda pronto daría como resultado, hacernos disfrutar a ambos.
Luna, este es su año, pero sin tirar las "campanas al vuelo" eso, sin alardes. Su rendimiento está siendo alto, pero su comportamiento con la becada se está consolidando jornada a jornada. Su pasión le ha perdido en muchos momentos. La constancia, firmeza y confianza en sus facultades, está dando su fruto.
Traviata, participa en las localizaciones con unos patrones perfectos y nunca ha molestado. Las pocas becadas que se localizan, son halladas por los perros veteranos y su trabajo en el monte se reduce a correr y patronear. Este día será también para ella diferente. Pronto le vemos cazar, insiste e intuyo que es la becada que andamos buscando. Poco después, Carlos con vista de lince, ve cómo ha levantado Traviata a la becada. Vamos en su búsqueda, Traviata a los suyo. A buscar ese pájaro y no tardaría mucho en localizarla de nuevo y levantarla también.

Recordaba la evolución que tuvo con las perdices y siendo vertiginoso el cambio que dio en pocos minutos, me imaginaba que con la becada podía pasar lo mismo. Por ello, le puse por primera vez el beeper y cuando menos lo esperábamos, empezó a sonar. Carlos ve que está a muestra y que empieza a guiar y pum, pum.



Traviata porta su trofeo. !Que contenta! es la segunda becada que se le mata a muestra. No es un trabajo perfecto, pero para mi tiene mucha importancia. Su transformación es veloz y demuestra que es muy inteligente. Quizá de talla se quede pequeña, pero cada día hace cosas grandes para su edad. Seguiremos su evolución.

La importancia de permitir que se cometan errores cuando se está aprendiendo hace que un cachorro crezca con una base sólida. Otra cosa sería si se cometen y no se evoluciona para no cometerlos. Es aquí cuando deberemos actuar lo más pronto posible si queremos aprovechar todo lo bueno que tenga ese can.

Los días de caza no se cuentan por cómo empiezan, sino cómo acaban. En los míos no tienen desperdicio ni el principio ni el final. A tope todo el día.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Traviata se asusta, pero no de los tiros.



Martes, 6 de diciembre de 2011. Con las dudas si ir a cazar o descansar por los varios días que hay en esta semana para poder ir al monte, mi amigo Pepe viene a casa a llamarme y yo adivino su pensamiento estando listo para partir camino del cazadero. Pepe lleva los sabuesos y yo voy a las becadas con Verdi,Luna y Traviata. Dentro del lugar ocupamos zonas diferentes para que los perros puedan realizar bien su trabajo.

La mañana está buena, durante el viaje con niebla, pero esta se marcha al hacer de día.

Pretendo sacar a los tres perros a primera hora y cuando transcurran unas 3 horas, dejar descansar a Verdi. Los años no perdonan y los muchísimos Kms.que lleva hechos, ahora le pasan factura. Luna, parece que ha tomado el testigo y aunque no tiene lo que tenía Verdi, comienza a realizar contactos y muestras interesantes. Traviata, de momento corre y corre sin saber a qué va. Ya llegará su momento.

Cuando llevo una hora cazando, Verdi me aparece con un conejo en la boca. Me lo entrega, pero tenía la mixomatosis y por lo frío que está no lo ha cazado el. Se lo ha encontrado.

Hablo con Pepe y se lo comento, así como el lugar del hallazgo, parece que hay algún rastro de conejo por si luego quiere acercarse con los sabuesos.

Sobre las 11:30 Luna se queda en muestra, firme y segura que es ella, espero que sea la becada, pero no. Era el lugar donde había posado un conejo. Poco después otra muestra de Luna. Dejo que pasen los minutos en esa posición. Deseo que Luna tome poco a poco confianza y abandone esa pasión, para guiar más de la cuenta o moverse cuando lo que tiene que hacer es quedarse como una estatua. Hoy así lo hace. Intento ver qué es lo que tiene, pero su posición apunta hacia el tronco de un gran roble. Veo algo marrón y no se si es liebre o conejo. No deseo que corra detrás y termino en lance en esos instantes y posición. Lo cobra. Se trata de un conejo y también con la mixomatosis. Vaya, vaya con la enfermedad.

Poco tiempo había pasado cuando escucho el temblor del monte, un ruido espantoso y me paro para averiguar qué pasa, de pronto sale del espesor de las matas, Traviata corriendo hacia mi y por su aspecto como si de algo huyera. Así fue. A unos 8 metros de ella, aparece un enorme jabalí que le persigue como si pretendiera acabar con ella, yo no me lo podía creer, en el poco tiempo que me dio a pensar, me acordé de la cámara de fotos, pero el momento no estaba para películas. Entre el Jabalí y yo nos separaban unos 10 metros, en medio Traviata y yo ya no sabía si iba a por ella o a por mi. Estuve sereno. No me podía poner nervioso. Corriamos peligro los dos. Por ello, a unos 6 metros le disparé los dos cartuchos que llevaba para la becada. En el primero lo desestabilicé ligeramente y el segundo no pude observar, el jabalí me pasó cerca pero huyó. Luna y Verdi seguían buscando becada, pero al poco de disparar, hubo unos minutos que no percibía el sonido de los beeper. Ya se oye Luna, viene hacia mi y compruebo que su lado derecho estaba lleno de sangre. La miro pero no lleva heridas. Pienso que para que vaya así Luna, el jabalí puede estar muerto. Lo busco durante mucho tiempo, pero los perros no dan muestras de encontrarlo.

Llamo a Pepe, le comento lo sucedido y le sugiero que venga con los sabuesos. Cuando lo hizo, tampoco ellos dieron con el rastro. Habían pasado unas dos horas. Pepe me comentaba otra posibilidad y que me parece que está cargada de una buena lógica. El jabalí se marchó echando sangre, Luna le daría alcance y este le daría algún golpe a la perra y le llenó de sangre a ella. Puede que pasara esto. Lo cierto es que no dimos con el.

También es una incógnita. ¿Qué le podría hacer una cachorra a semejante bicho, enorme, para que viniera tan decidida a acabar con ella. Si no llego a estar ahí, no se que hubiera sido de Traviata.

Pensamos que sería hembra, porque de ser macho, a Luna la hubiera abierto de arriba a abajo. Perros sin experiencia ante situaciones así, ya sabemos como les va.



Vaya susto, Traviata. Me da las gracias con su mirada.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Traviata o la capacidad de aprender rápido.



Traviata. Una nueva perra se incorpora al grupo. Se trata de una hija de Verdi de Aregorata x Brisca hija de Cap0 de la Armuña. El día que Carlos Torres Gil ( sobrino de mi amigo José Torres Delgado) vino a cruzar Brisca con Verdi, fuimos al monte y dimos una vuelta con algunos perros, entre ellos Brisca. Si por mi hubiera sido, no hubiéramos hecho la monta. No me gustó lo que vi. Sin embargo, Carlos deseaba con firmeza que esa monta se realizara. Yo no tenía seguridad de que Verdi la montara y cuando llegó el momento de comprobarlo, mis sospechas se iban cumpliendo. Habíamos preparado como semental a un hijo de Verdi, pero insisto, Carlos quería a Verdi. Hablamos con el veterinario para hacer una inseminación y se concertó el hacerla al día siguiente. Carlos tenía que trabajar, así que le dije que la dejara y yo me encargaría de llevarla al veterinario. Verdi seguía intentándolo, pero sin poder. Yo limpiándoles y echándoles de comer y cuando ya me disponía a llamar a Brisca, me señala Carlos que calle, que cree que ahora si que la montará. El destino quiso que así fuera. La fe de Carlos en Verdi, ha hecho que ahora haya siete cachorros con sus genes. Entre estos siete está Traviata.

Mis paseos al monte. Una vez los cachorros están bien vacunados y con buena salud, los llevo al monte a que corran y hagan lo que deseen. En estos paseos, observo sus movimientos y tendencias, así como sus virtudes y debilidades.

En la segunda salida al monte, Traviata con tres meses y medio y dio señales de tener una gran aficción y lo demostró echando una perdiz. La tercera salida también localizó perdiz y lo mismo en la cuarta. Me daba cuenta de su aficción y también de su fina nariz.

Cada salida era ir a más y fue el motivo de que la llevara con Verdi y Luna a las becadas. El primer día se pasó todo el día corriendo a un ritmo infernal para su edad. Tanto es así que yo estaba preocupado. Era un jueves. Terminó quizá mejor que ningún perro. Descansó el viernes y el Sábado otra vez al monte. Hizo lo mismo. Corría y corría, unas veces por su aficción, otras espoleada por el resto de perros, en fin, me estaba sorprendiendo su capacidad para andar por el monte.

Llegó el jueves siguiente y Traviata dio un cambio radical. Se movió con más calma, utilizó un poco más la nariz e incluso le vimos pararse como si estuviera haciendo el patrón.

Ayer día 1 de Diciembre y recién cumplidos los 6 meses, recorrió el monte como una más y patroneó con estilo en cuatro muestras. Dos en becada y otras dos sobre liebre.

Esta capacidad para aprender, la noté en la perrera. Dándole órdenes de entrar en la jaula, de que no hiciera alguna determinada cosa, de que entre a un lugar cuando se le llame, etc.etc. No había que repetir las órdenes, las captaba pronto y fue entonces cuando empezé a tener ilusión y esperanza de poder hacer de Traviata una buena perra.

De momento, tiene pasión por estar en el monte, anda bastante bien, tiene buena nariz, porta la caza, patronea y también se le ha visto mostrar a emanaciones, para la edad que tiene, me tiene ilusionado. Habrá que seguir trabajando con ella y ver su evolución a partir de ahora.

Un perro con mucha aficción y que aprende pronto, me decepcionaría si no saco algo bueno de el. Haber si se cumplen mis pensamientos.

viernes, 4 de noviembre de 2011

¿Para qué sirven los cupos de perdices?

30 de Octubre de 2011. Segundo día de caza en nuestro coto. En el primero se me abrieron varios interrogantes y hoy voy al monte con el pensamiento de cerrar alguno de ellos. Pepe con Ken y yo con Furia, afrontamos el cazadero primero juntos en mano, para después rodear el monte, uno por cada lado para juntarnos en el lado opuesto del comienzo. En el carro dejo a Kobi de 9 meses y también a Traviata de 5, hija de Verdi y que por su gran aficción deseo darle sus primeros momentos a las perdices. Procuraré sacarlos a media jornada para dosificar el esfuerzo por sus edades.


Encaro el monte con viento sur y confío en que Furia localice pronto alguna. Me equivoco, en uno de los lazos, se levanta una perdiz sola a 30 metros y que Furia no había detectado. Decido no tirarle. Si llevo un perro de muestra y vivo con el pensamiento de tener perros que hagan el trabajo bien, no tiene sentido para mi el tirar a una perdiz que ni tan siquiera la ha detectado. Primera perdiz que se libra.

La mañana transcurre con una temperatura agradable, casi impropia de la fecha, pero también es cierto que la climatología ha cambiado y precisamente a más cálida, al menos en nuestra provincia. Decido buscar la perdiz que se ha levantado por el lugar que mi vista la perdió, cuando Furia se queda en muestra, rompe y sigue cazando de un lado para otro, pienso que la lleva, la búsqueda se prolonga y en un espacio de terreno más o menos pequeño, de unos mil metros. Por la manera de buscar, por los lazos mas o menos cortos, por las emanaciones a lo largo de uno de los ribazos, pienso que está apeonando de una manera extraña, como si no fuera bien esa perdiz, también pienso que puede llevar algún perdigón de la primera jornada y eso hace que esté separada del bando. Sin embargo, pronto se resuelve mi duda, no se trata de una perdiz, saltó la liebre. Bien, la has trabajado bien y decido que la cobre.

Aunque mi pensamiento está en poder localizar el bando, grande o pequeño, sigo buscando la perdiz solitaria. La mañana avanza, hace calor, pero todavía es pronto y deseo tener algún lance con Furia de su caza favorita. En uno de los recorridos para acotar el monte, Furia se queda de muestra y no precisamente con un aire que le favorezca. La primera perdiz no la ha detectado y espero que ahora no me decepcione. No lo hace. Sale una perdiz a buena distancia y que logro abatirle. Bien Furia, bien.

Cargo la escopeta y me salen otras 5 chorreadas. No disparo más. Llevo 2 piezas y el cupo son 3 y deseo cazar a Kobi y a Traviata. Me voy apartando de la dirección que las he visto partir y rezo para que no se levanten mientras llevo la mano hacia el coche. Se ha cumplido. No se ha levantado ninguna. Furia ha cumplido y son las 11:30 horas, es tiempo de sacar a los jóvenes. Hoy tenemos una hora más y me vendrá muy bien para trabajar con los cachorros. Pienso que con el tiempo que queda y las perdices avistadas, mal se tendría que dar para no mostrar alguna y poder ofrecer a las criaturas.


Traviata, hija de Verdi. 5 meses. En muestra sobre perdiz.

También me equivoqué. No pude disparar. Cuando localicé de nuevo las perdices, era demasado tarde y la hora se acerca y el coche está lejos. Las perdices pueden descansar. El día ha terminado.

Los cupos de piezas de caza son para cumplirlos. Para algunos cazadores, el limitar el número significa matar menos. Para mi significa cazar más. Para mi también significa, que en momentos de escasez, el racionar hace que podamos cazar todos los domingos de la temporada. En otros cotos, la perdiz solo se puede cazar dos días, tres, cuatro o alguno más. Y reflexiono, ¿Esto es lo que queremos? Para cazar 3 días en el año, no soy cazador.

Para mi la situación está tan clara que cualquier cazador que lo medite lo verá clarísimo.

Si hoy tenemos un bando de 10 perdices y abatimos 8, con mucha suerte puede quedar una pareja. Esa pareja también con mucha suerte, si se libra del resto de depredadores, hará una pollada de 10 que estarán para la próxima temporada. Tendremos 12 perdices.

Si a ese bando de 10 le abatimos 6, también con mucha suerte, nos quedarán dos parejas. Con el mismo argumento que el anterior ejemplo, estas dos parejas nos darán 20 polluelos. Tendremos 24 perdices para la próxima temporada.

Si respetamos los cupos, seremos más selectivos, tendremos mejores perros, cazaremos más días y tendremos más posibilidades de capturar más. En resumen, disfrutaremos más.

lunes, 24 de octubre de 2011

Las dudas de un perdicero.

23/10/2011. Apertura de la caza menor en general. Son las 7:45 es hora de partir para el monte. Pepe, mi hijo Emilio y yo nos dirigimos al cazadero. Sopla viento sur y deberíamos dejar los coches lo más al norte posible, pero otros han madrugado más y ocupan ese lugar ellos. Nos situamos en la mitad del cazadero y hacemos tiempo para que la luz del día permita disparar con seguridad. Momentos después, llegan otros, nos toman la delantera y nos quedamos en tierra de nadie. Se trata del primer día de caza y aunque vemos cazadores por todos los lados, nos lo tomamos con calma pensando en que tendremos nuestras oportunidades. Sacamos los perros y escuchamos los primeros disparos a un bando de perdices que se dispersan. En la mano que llevamos Emilio y yo, se levanta una perdiz fuera de tiro y que se dirige a todo un grupo de nuevos cazadores que se incorporan al cazadero por otro lado del mismo. Disparan y la perdiz es abatida.

Poco a poco nos dimos cuenta de que estábamos rodeados de escopetas y que teníamos que salir de ese cerco aunque no fuera nuestro deseo. Así lo hicimos. Furia se quedó en muestra entre Emilio y yo, el Sol nos daba de frente, se levantó una perdiz que con un vuelo vertical quiso aliarse con el Sol. No pudo ser. Furia la buscó y nos la entregó como inicio de temporada.

Hay muchos cazadores en el lugar y se escuchan pocos tiros. Nosotros no logramos ver ninguna perdiz más, pero no nos desanimamos. Poco a poco nos vamos juntando con unos y otros, pero ninguno lleva nada, excepto el grupo de Javier Ruiz, Jesús Narvajas y mi sobrino David del Río que han cobrado un jabalí.

Ampliamos la búsqueda, pero de volar perdices, nada de nada y esto sumado a que no se escuchan tiros por ninguna parte, empieza a preocuparnos y decidimos trasladarnos a otro lugar. Según nos vamos, otros vienen de otra parte por el mismo motivo. Nuestro primo Santiago del Río y su socio Angel Cacho, nos comunican que no han visto perdices y se trasladan para intentar cambiar la suerte.

Según dejamos los coches, tres perdices apeonan y se alejan de nosotros para levantar el vuelo después. Las buscamos pero no logramos encontrarlas. Seguimos con el viento de cara para localizar alguna otra. Sin resultado positivo, es casi la una de la tarde y Emilio decide irse a casa. Es su cumpleaños y ha quedado con Vanesa y sus amigos a tomar un vermut. Otro día que mi hijo se marcha sin vivir buenas sensaciones de caza. Es cierto que cuanto más deseo de que sea una jornada rica en lances, más se cumple lo contrario. Si seguimos así, los pocos días que viene para complacerme a mi, podrían ser cuestionados. También es cierto que mi hijo está preparado para vivir momentos de precariedad y se queda con lo positivo y que es nuestra compañía, nuestras caminatas, el almuerzo los perros y muchas cosas más que conlleva la caza, pero que no se cazan.Se viven. Pepe también quiere sacar los sabuesos y abandona las perdices.

Sin Emilio ni Pepe, decido meter al carro a Furia y sacar a Kobi por primera vez a la perdiz. Nació el 8 de enero de 2011 y durante la media veda ha demostrado ser un perro muy trabajador y seguro. Me queda mucho tiempo hasta las 3 de la tarde y tengo la esperanza de poder abatirle alguna.



Kobi busca sin cesar, los minutos pasan y el tiempo se agota sin poder ver las rojas. En un alto querencioso, Kobi se queda en muestra, está rígido, demuestra seguridad, si, claro. Está la perdiz adelante y que se levanta a bastante distancia, disparo pero no logro hacerme con ella.

Se acerca el final y empiezas a pensar en la poca perdiz que se ve, en los pocos disparos que se oyen para ser el primer día, en la cantidad de cazadores que pateamos el coto, en los días que faltan y en que si ahora hay poca perdiz, al final de temporada habrá muchas menos y entonces comienzan a surgir mis dudas. ¿Habrá poca perdiz o no habremos dado con ellas? Habrá que dejar pasar algún día más, pero si fuera lo primero, ¿Qué deberíamos hacer? El mejor regalo para un cazador es poder salir al monte con su perro e ir a buscar su pieza favorita, pero ¿y si el Coto no tiene la densidad de perdices adecuada? ¿Recortamos el número de piezas? ¿Recortamos el número de días? Todas estas alternativas no las queremos nadie o casi nadie, pero ¿Qué es mejor, anticiparnos o decir hasta donde llegue, llegue. Esto si que sería un error. En medio de esta gran preocupación, me viene a la cabeza ese disparar a toda perdir que vuele sin que intervenga el perro, esas dudas en si apunto o no apunto en la tarjeta lo que capturo, esos que tienen un día mejor y habiendo hecho el cupo, no tienen reparo en sobrepasarlo y me sigo pregundando ¿Hacia dónde vamos? todas las respuestas me dicen que a nada bueno. O cambiamos de pensamiento o dentro de muy pocos años, la perdiz solo estará en los lugares que no podemos cazarla.

!Ójala no haya sabido encontrar perdices habiendo!
!Ójala el próximo día vea perdices y pueda oler mi perro sus huellas!
!Ójala mañana, solo tiremos a la perdiz que trabaje nuestro perro!
!Ójala mañana comprendamos que si hoy hacemos excesos, también mañana viviremos calamidades!

miércoles, 6 de julio de 2011

Ha Muerto el Gran Cazador.



Juan José, nació el 16/05/1936 en el Moncayo, en Aldehuela de Agreda. Se casó en el Moncayo, en Fuentes de Agreda con Natividad Calavia Martínez y Cazó en el Moncayo.

Te criaste en medio de una gran Familia, 9 hermanos. Las necesidades eran muchas y en el Pueblo no había más recursos. El deseo de ofrecer más posibilidades a tu Familia, hizo que tuvieras que salir de tu tierra de origen, para llegar a Lasarte (Guipúzcoa) para trabajar en la empresa Michelín. En esta localidad es donde has residido desde que dejaste tu localidad natal. También, en Lasarte tuve la suerte de conocerte y fue entonces cuando yo, que venía de Amorebieta, buscaba alojamiento y tu con tu esposa Nati, me acogisteis en tu vivienda. Esto ocurría en el año 1976 y hasta septiembre de 1977 en que contraje matrimonio, tu hogar fue mi hogar, tu Familia fue mi Familia y tus sapiencias fueron mi entretenimiento.

Recuerdo con un cariño especial todo lo vivido con vosotros en este periodo.

Gracias a este acogimiento he tenido la suerte de conocer a Agustín y Esperanza, padres de Nati. Agustín me reveló sus secretos sobre lugares de setas. A Francisca y Gloria, hermanas de Nati, todos ellos con bondad infinita. A Jesús esposo de Gloria, elegante, fino e inteligente. En el año 1977 en nuestro viaje de recien casados y hasta tomar el avión, Gloria y Jesús nos enseñaron la esencia de Madrid en viaje relámpago y que más puedo decir, pues que hay más familiares y a todos ellos guardo un cariño especial y que estoy orgulloso de haberte conocido a ti y a toda tu Familia. Por todo ello, Gracias, muchas gracias.

Quiero que sepas que para mi, eras el Gran Cazador. Me contabas grandes vivencias junto a tus hermanos Inocente y Gerardo, también alguna con tu sobrino Alberto. Todos ellos, grandísimos cazadores.

Ya en temporada de caza, los fines de semana la visita a tierras Sorianas era una obligación y durante muchos años cazaste con, Jesús Mari, Tatono, Juanjo y Paco, ¡Qué jornadas de perdices! ¿eh? Eran otros tiempos. Hoy la caza ha ido a menos, pero tus relatos siguen intactos. Después venías con tus hijos y con José María Enciso Boyero, gran persona y gran amigo. También nos dejó para siempre. Ahora estaréis juntos, para ir de palomas. Me reía con José Marí, si hablábamos de palomas torcaces, al ser el tan alto y yo tan bajo, le decía, tu José Marí a las altas y yo a las bajas, ¿eh?. En esas tertulias, siempre salíamos victoriosos de la cacería.

Hablábamos de todo, pero de lo que más, de caza. Cuando nos íbamos a dormir, nos contábamos nuestras anécdotas y siempre sucedía lo mismo, uno de los dos se dormía primero y nos dábamos cuenta cuando llevábamos hablando un tiempo suficiente para hablar los dos y eso no se hacía. Era la forma de decirnos, hasta mañana, hablando de caza.

Me enseñaste la técnica de recargar cartuchos. Recuerdo cuando sacaste por primera vez los útiles de recarga de cartuchos de escopeta. ¡Qué bien lo hacías! Eras hábil y preciso. El calibrado, la balanza, los pistones, la pólvora, las tapas, perdigones y acabado. Todo era importante y por ello, la atención era máxima. No se admitía despistes.

Recuerdo también cuando me enseñaste a pescar truchas a mano. Me decías: Juan, mañana iremos a pescar truchas a mano. Yo no me lo creía. ¿Truchas a mano? Con lo desconfiadas que son, las vamos a coger a mano. Si, ya lo verás. Era cierto. Íbamos río arriba y como buen profesor, me demostrarte lo que me decías. Cogiste la primera y me enseñaste la técnica. Ahora inténtalo tu, me decías. Así lo hice y en el primer intento, se me escapó. Fue en el segundo cuando logre capturar la primera, ¡Qué alegría! Pescar una trucha a mano, yo. Han pasado muchos años, pero recuerdo ese momento como si fuera hoy.

Quiero que sepas, que me acuerdo mucho de los paseos que nos dábamos por los barrios, las campas, el Hipódromo, con los “niños” mis niños, tus hijos. Mari Nati, Mercedes, Susana y Roberto. Me presentasteis a vuestra familia residente también en Lasarte, Félix y Aurora, con sus cuatro hijas, Chari, Asun, Raquel y Espe, y junto a todas estas joyas, Juan. ¡Qué buenos momentos hemos pasado! ¿ Recuerdas las caracoladas y cangrejadas que nos preparaban Nati y Aurora? ¿Y los domingos, las paellas de Nati? ¿Y esos filetes de ternera que apenas tocaban el aceite? Y ……….. cuantas cosas mas.

Todo son recuerdos. Hay algo que no hemos vivido juntos, pero que te lo hago saber, porque es una declaración de amor, de tu perra Mía hacia ti.


Tu hijo Roberto me dio la noticia de que te habías ido para siempre. No me lo creía y han tenido que pasar muchos días, para creerlo. También me comento de la relación que tenías con tu perra Spaniel Bretón y de la grandeza de esta perra. Te cuento algo que me conmovió y me hizo pensar todavía más en ti y en los perros.



Atendías a diario a tu perra hasta que en tus últimos días, lo hacían tus hijos. Un día antes de dejarnos para siempre, Roberto le dijo a Mari Nati que fuera a dar un paseo a la perra. En el Pueblo lo hacía ella alguna vez y la perra iba como si fuera contigo. Esta vez, no. Esta vez fue diferente. Mari Nati abrió la puerta y la perra emprendió una alocada carrera sin atender a llamada alguna. En pocos segundos la perra desapareció. Mari Nati, llamó a Roberto y le comento lo sucedido. La perra se ha escapado y no esta conmigo, dice Mari Nati. Se ha ido como una posesa, alterada, nerviosa, desconocida. Roberto sin pensarlo dos veces, fue a buscarla al huerto donde solía ir contigo. Allá estaba, aullando como si fuera un lobo. Te estaba llorando, no quería que te fueras. Ella lo presentía, lo supo antes que nadie que te ibas. Roberto en ese momento, supo que tu ibas a marcharte para siempre. ¡Qué grande! No me extraña que me hablaras de que la perra era algo especial. Con este gesto me lo ha demostrado.

Hoy, Juan José y después de pasar muchos días sin poder creerme que te has ido, no puedo hacer otra cosa que recordarte y recordar todo lo bueno que hemos vivido juntos.

Cuando me vaya a la cama, seguiremos hablando de caza y de perros hasta que uno de los dos se quede dormido. Va por ti, Maestro.

lunes, 7 de marzo de 2011

VII Gala de la becada de Amurrio (Alava)


El sábado 5 de Marzo se celebró la ya tradicional Gala de la Becada en la localidad alavesa de Amurrio. Su rico y atractivo programa invitaba a estar presente para disfrutarlo también para volver a estar con el grupo de amigos y hablar de lo que más nos gusta y me refiero a los perros.


La primera actividad a desarrollar del programa era una Exhibición de perros de muestra a las 9:30 horas. En ella intervinieron Lorenzo Urra con Setters (que no pude ver por estar viendo una camada de cachorrillos y alargarse la visita) e Iñaki Elorriaga con epagneul bretón. Esta exhibición se realiza todos los años en la Campa Olabarría, lugar ideal para que todo el público pueda captar con nitidez el trabajo de los perros. El día era inmejorable, la vista del lugar, precioso y el turno para Iñaki Elorriaga, llegó. Su epagneul localizó con facilidad su pájaro.


Mostró y respetó a la perfección. Pasados unos minutos se procede a provocar la salida del faisán que se resiste, el perro soporta todos los movimientos de unos y de otros a pesar de la cercanía. El pájaro vuela y los ojos del epagneul parece como si se fueran con el, pero su educación le indica que tiene que ser un poco más tarde y cuando se lo indique su dueño. Se dispara, se dejan pasar varios segundos y a la orden de Iñaki, abandona su quietud para realizar un cobro y entrega a la perfección. Los aplausos de los espectadores dan por finalizada la exhibición.


En este tipo de pruebas en las que se utilizan los mismos perros y los mismos parajes, año tras año, al ser también el mismo público espectador, no existe novedad y estaría bien modificar algo para las próximas ediciones. Ya sea el pájaro, los perros, la vegetación que estuviera más alta y poder dejar alguna buena codorniz sin tener que poner los montones de ramas, etc. etc. Los perros son muy listos y se las saben todas y es normal. Van donde su nariz les indica, pero condicionada a la vista de los respectivos montones. Estoy seguro que los organizadores ya lo han pensado y que habrá alguna causa para no poder hacerlo de otra manera. También los profesionales del perro, seguro que asistirán más por motivos de amistad y por deseo de agradar a todos nosotros que porque se les apetezca este tipo de exhibición. Ellos están cansados de hacer otras pruebas más interesantes y por ello, vaya mi felicitación y ánimo para que sigan colaborando en estas demostraciones donde se pone de manifiesto la educación del perro de muestra y que todos deberíamos aprender.

Se acercaban las 12:00 horas y antes de dirigirnos al Salón Amurrio Antzokia, para escuchar a los diferentes ponentes, nos fuimos a tomar un refresco y saludar a parte del grupo y otras amistades como José Enrique Saratxaga, criador de setters Del Alto Humarán. Un bonito cachorro de este criadero se sorteo en la edición anterior. Pregunto por su evolución y por lo que me dicen, es buena.

Llega la hora con la presentación de: Enrique Mellado, presidente de la Federación Alavesa de Caza. Cazador desde hace 45 años, pero nunca ha cazado una becada. Curioso.

Pone de manifiesto su preocupación por el futuro de la caza y los cotos. Indica que aunque en Alava hay poca gente organizada, todavía conservan especies como la perdiz y la liebre, cosa que no ocurre en otras partes de Euskadi.

Respecto a los cotos, es alarmante por el tema de los siniestros y que si sigue así, se tendrán que abandonar muchos por los altos costes que conlleva afrontar estos más el presupuesto. Para ilustrar esta preocupación tan real como la vida misma, puso de ejemplo un caso en el que un coto que pagó 18000 € por su adjudicación, luego tuvo que afrontar 45000 € de siniestros. Lamentable, pero es así. A mi me hace mucha gracia por no decir otra frase, cuando toca renovar los contratos, algunos representantes de agricultores que dicen " Esta vez hay que elevar más el precio" y yo también me pregunto ¿Hay algún motivo que justifique la subida? Al haber menos caza, eliminar tierras útiles para la caza menor y convertirlas en tierras forestadas y que poco a poco se convierten en pasto de caza mayor y que dan lugar a muchísimos siniestros, ¿No deberíamos hablar de bajar el precio en vez de subirlo? Esto no es curioso, es pintoresco.

Para finalizar su intervención, pidió a todos que seamos respetuosos con la caza o de lo contrario esto se acaba, pero rápido. Yo coincido totalmente.

Otro de los ponentes fue Modesta Iraola. Todo una institución en el mundo de la caza. Se ha criado en una familia de cazadores, nada menos que siete hermanos. Esto si que es un buen pedigree. Los hijos, nietos, biznietos...... seguro que salen todos cazadores. Enhorabuena.

Es defensora de la caza con perro y se manifiesta contraria a caza a la espera.

Ha participado en numerosas competiciones, 7 mundiales. !Qué bonito parece todo cuando se observa desde fuera, ¿no? pues también habló de las dificultades de alguna de las participaciones en el extranjero, como transporte de perros y armas. A veces propietarios y perros han tenido que viajar por separado y en medios distintos . Por ese motivo han tenido que hacer 700 Kms. de más para recoger los perros en distinto lugar al destino por ser perros y para colmo pagar más que la persona. Una vez que se ha pasado, todo son anécdotas, pero cuando te pasan, uh.....

De nuevo pidió respeto al cazador para no tirar a todo que vuela en alusión a que en otros paises no tienen caza y nosotros podíamos tener faisanes u otras especies si nos comportamos como verdaderos cazadores y no como auténticos matachines. También coincido en su totalidad. Respeto, Respeto y más Respeto. Por eso comentaba que antes de entregar un permiso de armas, deberíamos estar familiarizados plénamente con esta palabra. Respeto.

Armas. Intervino en tercer lugar Iker Ortiz de Lejarazu, tirador profesional del equipo Beretta y que desarrolló el tema del Reglamento de Armas que pretenden modificar y que nos tiene asustados a muchos, principalmente armeros y distribuidores. Argumenta el Ministerio del Interior que con estas modificaciones habrá menos delincuencia y nosotros no lo vemos así.

Los cartuchos que hoy podemos comprar con libertad y sin que tengamos que presentar nada, se pretendía que fuera mediante la presentación de guía de pertenencia. Al parecer esto se ha echado para atrás, así como algunas otras más.

Está todo muy dudoso y transmiten calma y serenidad, indicando que todo quedará para que todos quedemos satisfechos. Haber si es verdad.

El cuarto ponente: Francisco Javier Ibáñez Dorronsoro. Director del Departamento de Psicología Clínica y Educativa de la empresa Ibáñez SetterBakio, S.L. Expuso el tema tan de moda hoy como son los Collares Electrónicos. Habló de las bondades de estos y también del mal uso que hacemos de ellos en muchos casos.

Son inofensivos físicamente por el tipo de electricidad que usan, estática, pero pueden hacer daño psicológico. Muchas veces se usa el collar como castigo y esta manera de usarlo es errónea. Debemos usarlo como premio. Los resultados son totalmente opuestos. El dolor y el castigo inhiben al perro, lo hacen más duro y menos compañero. Todo contrario sucede cuando se utiliza como premio que hace perros más activos y mejores para el cazador.

Una de las claves que me quedó gravada es que debemos ser firmes, no conceder ninguna excepción y enviar un sólo aviso. Uhf....tengo que aprender mucho. Hasta momentos antes de escuchar al profesor, no era amigo de estos collares. Ahora se que tengo que escuchar otra vez el CD en el que se dan las nociones para un buen uso. Si hay personas que hablan muy bien del collar, algo bueno tendrá. Hay que saber escuchar para aprender y el aprender siempre ha sido bueno.

Rodrigo Ortueta, alma de esta laboriosa organización, terminó el acto pidiendo unidad a todos los cazadores y con la presencia del Sr.Alcalde de Amurrio, presentaron al nuevo campeón de España de Becadas, Xabier Arizabalaga de Aranda del Moncayo y obsequiando a todos por su colaboración.

Hora de comer. Nos desplazamos al Restaurante El Refor. El amplio espacio para aparcar los coches, hay que decir, que podemos ir unos cuantos más. Los numerosos cazadores allá presentes, aprovecharon ese momento previo a la comida para tomar unos vinicos y charlar sobre todo lo escuchado y otros temas.

Buen menú, buena compañía y poco a poco se va terminando el día, pero los sorteos no podían faltar. Un año más y para dar por terminada la VII Gala de Becadas de Amurrio, se realizaron varios sorteos, de cartuchos, collares becada, alimentación para perros, embutidos, prendas, y.... no podía faltar el sorteo de un cachorro, hijo de Moko de la Ribera del Cea de Lorenzo Urra. Momento de espectación porque todos queremos que nos corresponda, pero solo uno será el agraciado. La suerte está con nuestro grupo, Carlos Urretxo, su hijo Imanol, Fabian, Juanan, Manolo, Unai, Jose, Juanma, Alejo-Bea, Agustín, Carlos .............. y el que escribe. Cantan el n.º 104 y lo lleva Jose, sentado dos asientos a la izquierda mía. !Qué suerte! Me equivoqué al decir un solo agraciado. Han sido dos, José se lo regaló a Juanma, así que son dos los agraciados y de alguna manera todo el grupo ha sido afortunado.

Todos hemos sido unos afortunados, nos han regalado una camiseta conmemorativa del evento, dos recetas para cocinar la becada, una buena comida y los eventos de perros y ponentes, casi nada. Una vez más, mi felicitación a toda la organización por el gran esfuerzo realizado. Se que detrás de todo esto hay muchas horas de trabajo, llamadas de teléfono, preparativos, conversaciones con las Casas colaboradoras y todo para obsequiarnos con un gran día. Gracias y mucho ánimo.

El día se acaba y la costumbre es despedirnos en el Bar Mirandés de Carlos Urretxu, componente del grupo y miembro colaborador de la Organización. Hablamos de perros y otra vez de perros y aunque tengo que marchar para Agreda, aun vamos a ver los perros de Carlos y los de Herminio y porque no surgió alguno más de paso, que si no, pues allá vamos. Mi esposa me dice que me estoy pasando, pero yo digo que lo mejor aun está por venir.

Ahora si. Son las 22:20 y 223 Kms. me esperan hasta llegar a mi Ágreda querida. He pasado un gran día en compañía de este grupo de amigos y disfrutando de lo que más me gusta. Los perros.


Fotos con más resolución en Picasa:
VII Gala de Becadas en Amurrio

lunes, 14 de febrero de 2011

Criadores



!Que difícil resulta decidirse a la hora de adquirir un cachorro! Cuando has tenido un perro que te ha llenado de satisfacción y que ha resultado ser un gran perro, al faltar este, todo se complica. Comienzas a informarte de los principales criadores, de sus afijos, de sus perros y cuando llegamos a este punto, nos preguntamos ¿Qué se yo de ese perro? ¿Quién me informa? ¿ Dónde puedo leer algo verdadero de ese tal perro? Todo son dudas y lagunas que muchas veces se quedan sin contestar. Si nos fijamos en los resultados obtenidos en las diferentes pruebas en las que ha participado y esto fuera suficiente, sería muy fácil saber cual de ellos obtiene más y mejores puestos. Esto en algún caso, sirve, pero nos damos cuenta que en muchas ocasiones interviene y mucho en los conductores que lo guían, las veces que participa, si mucho de lo que hace es inherente al can o por el contrario ha sido educado y educado hasta hacer un buen trabajo. ¿Qué parte es heredable? Los grandes perros son a veces más difíciles de moldear y hay que invertir mucho más tiempo con ellos, pero luego nos compensan con creces todos los esfuerzos y ese material genético indomable, casi seguro que se transmitirá a la prole. Y me pregunto ¿ Dónde están estos perros ? Todos tenemos los mejores perros. No es así. Si pongo al descubierto las carencias de mis perros, no significa que sean malos, pero si que ayuda a elegir a una hembra adecuada o un semental que pueda compensar aquello que está más debilitado en el perro que queramos cruzar. Cuando hacemos una camada, debemos poner en un lado los puntos débiles y en otro los fuertes de cada uno de los progenitores y de esta manera, aunque con la genética no tenemos nada asegurado al cien por cien, conseguiremos que el resultado sea un poco mejor. En las pruebas de gran busca ¿qué perros están? ¿Los mejores? ¿Los más dóciles? Si estuviera ese perro capaz de "comerse el campo" y que al mismo tiempo fuera dócil, la dificultad de elegir un cachorro, pienso yo que se simplificaría.

sábado, 5 de febrero de 2011

Muestras a Pájaros.



Me he pasado toda la temporada corrigiendo esa predisposición en Furia. Algo que nunca me ha preocupado, hoy está acabando con mi paciencia. Creo que tiene que ser algo genético porque de lo contrario no lo comprendo. Han sido unos cuantos perros los que he tenido. Durante las jornadas en que no se practica la caza y se sacan para que hagan ejercicio, todos han mostrado los pájaros, pero también todos ellos, han abandonado esta conducta cuando vamos cazando. Jamás he tenido que intervenir con ninguno para quitar ese comportamiento. Con furia es distinto, hace muestras que a veces no puedo distinguir si es a perdiz o es a pájaro. Tengo que reconocer que me confunde y a veces me enfada porque el haber coronado un pico y que te tome una emanación para abajo, le asistas y que siga en muestra para abajo, camines bastantes metros en esa dirección y que te salga un pájaro, pues es para dejarla en el "banquillo" con lo que cuesta subir los picos y más cuando las fuerzas van justas, para que por un pájaro te hagan bajar otra vez.

martes, 25 de enero de 2011

Sin Foto.

08/01/2011. Hay días que mejor sería no salir de casa. Eso diría del 8 de enero y que no saqué ninguna foto por temor a estropear la cámara. Vaya día.
El día 30/12 a pesar del extravío de Verdi y que le quitaron el collar de becadas, lo encontré y me llenó de satisfación, la becada que vi y que no pude buscar por el extravío del perro, me dejó con la esperanza de poder ir de nuevo a ese lugar a intentar capturarla.
Nos desplazamos mi amigo Pepe y yo a tierras de tardelcuende y Cascajosa para buscar alguna becada que de sentido a nuestra constancia por seguir cazando este ave.
El día 30/12 en los muchos paseos en busca de Verdi, pude ver casi todo el terreno y que el día 8 de enero deseaba buscar en las zonas que más me habían gustado. Asi lo hicimos. Entramos por el pueblo de Cascajosa, pasamos por mitad de la dehesa y llegamos hasta el límite del coto. Vi que donde deseaba cazar no era lo que había visto y pensando en dar con ese paraje, fuimos por todo el contorno. Era todo estepas y que donde quería ir, era todo pinar. Las tablillas azules del contorno nos decían que podíamos cazar ahí, pero nos metimos por una pista en dirección al pinar. Al comienzo del pinar hay una tablilla que observamos y que por el número de la misma, nos dimos cuenta que en esos terrenos no podiamos cazar. Atravesamos ese pinar y a lo largo del mismo, nos dábamos cuenta que había bastantes charcos de agua, pero al ser tierras arenosas, no íbamos a tener ningún problema, pero poco a poco iban siendo tierras arcillosas. Los charcos iban a más y las huellas de los tractores, hacían que se convirtiera en un suplicio el atravesar ese pinar. Poco a poco la cosa se iba complicando y en un abrir y cerrar de ojos, el Renault Laguna, patinó y ya no hubo forma de sacarlo. Si lo intentamos, pero cada vez peor. Había tal barrizal y charco de agua, que las ruedas al girar, despedían tal cantidad de agua con barro que el coche ya ni se veía. Solicitamos ayuda a 3 cazadores, pero ante ese panorama, no era fácil ayudarnos. Si lo intentamos entre todos, pero fue en vano. Estábamos a 90 Kms. de casa y teníamos que hacer algo para sacar el coche del barrizal. Llamamos al guarda de la Sociedad San Saturio, Javier Soria y le preguntamos dónde estaba. Nos dijo que en la Revilla. Le solicitamos su ayuda para que nos sacara con el todoterreno y que nos prometió dárnosla, pero debiamos esperar sobre una hora y media. No nos quedaba otra opción mejor que esperar, ya que en el lugar que nos encontrábamos no era fácil encontrar puntualmente un tractor. Sobre la 13:30 apareció Javier Soria con su todoterreno. Yo le dije "Vaya faena" Javier me contesta "doble faena" Yo le pregunto que porqué dice doble faena y me dice: Primero por quedar atascado y la segunda: Porque donde pensábais cazar no se puede. Aunque en la relación de cotos que nos envió la Sdad.S.Saturio indica como lugar permitido para cazar "Cascajosa" solo se puede cazar en las tierras, pero no en el monte. Vaya, vaya, es verdad que es una doble faena.
El coche con los perros lo teníamos a unos 600 metros de la pista donde esperamos al guarda y también el lugar donde queriamos cazar. Al ir hacia ese lugar, nos encontramos al titular del coto donde estaba el coche atascado. Después de cruzar unas palabras, nos dice "¿ Cómo hemos penetrado en una zona privada "? Le contestamos que no hemos visto la señal que así lo indique por el lugar que hemos entrado y si que la habíamos visto en el lugar de salida. Bueno, después de dar nuestras explicaciones y escuchar la versión y argumentos del citado titular, nos despedimos y fuimos a sacar el coche que era lo que más deseábamos.
Javier Soria después de preparar la cadena correspondiente, con su potente todoterreno nos pudo sacar de semejante atolladero. Gracias Javier por este gran favor.
Son las 2 de la tarde y ¿dónde vamos? ¿Nos vamos a casa o qué hacemos? Cómo nos vamos a ir a casa. Los perros llevan unas cuantas horas en el carro y por lo menos ir a otro lugar donde sacarlos. Decidimos ir a la Revilla. No conocíamos ese lugar. Es terreno de encina y en bastantes lugares, con bastante espesura. Pepe me dice ! " Vaya día que llevamos ! haber si perdemos algún perro ahora con las horas que son. No es fácil, digo yo. En lo último que pensaría yo es en eso.
Les ponemos lo collares a los perros, caminamos monte adentro y cuando llevamos 5 minutos me doy cuenta que Luna no la veo ni escucho el sonido del beeper. !Que raro! Luna nos está controlando con frecuencia siempre y no es normal que no aparezca. Empezamos a llamarla, una, otra y muchas veces más, pero Luna no da señales de vida. Esto no es posible. Ya no cazamos, solo buscamos, enojados y preocupados, cualquier cosa, pero todo menos cazar. Recorrimos el lugar en círculos por donde pensábamos que se había ido, pero al no dar resultado, andamos la parte más limpia del coto y con el día acabado fuimos al coche con la esperanza de que pudiera haber vuelto al lugar de partida. Cuando llegamos, unos pitidos fueron suficientes para que apareciera. El collar no pitaba, la pilar acabada y dónde había estado, pues no lo sabemos. Casi con toda seguridad que se iría tras algún corzo. Al menos eso pensamos nosotros. !Que día! mejor no haber salido de casa.

domingo, 9 de enero de 2011

Esto también forma parte de la caza.



30/12/2010. !Que cosas me pasan!. Los acontecimientos van tan deprisa que voy un poco rezagado. Es jueves y me desplazo hasta Cascajosa con intención de cazar la becada. La mañana está fría, pero menos que otros días. Cazar este ave, requiere repetir un ritual que no conviene despistarse. Los collares, las pilas, el imán, gps, choques, cartuchos, etc.etc. y que completado los perros comienzan a recorrer el monte. No había pasado mucho tiempo cuando veo volar una becada antes de llegar los perros a tocar emanación. Ese comportamiento hace que piense que estamos ante una becada muy arisca y posiblemente tiroteada. Yendo en su busca, Verdi toca la emanación en otro lugar, pero la becada de nuevo se ha escapado. Prosigue la búsqueda y de nuevo Verdi localiza emanaciones y amplía el campo de búsqueda hasta dejar de oir el sonido del collar. Luna se escuchaba en dirección opuesta a por donde se había ido Verdi. Intento localizarlo yendo de un lugar a otro, pero sin éxito. El tiempo transcurre más despacio que mi preocupación. Yo pensaba, o está en muestra o algo ha pasado. ¿Puede que se haya unido a algún cazador? En una de las vueltas que di, veo un R-19 matrícula de Sn Sn, cerca del mío y observo que es de un cazador. Le dejo una nota en la luna delantera que indicaba el extravío de Verdi y si estaba con el que hiciera el favor de llamarme al n.º de teléfono.

Mientras recorro parte de la zona, estoy pendiente del propietario del R-19 para poder comprobar si está con el o no. Escucho un tiro, pero en dirección opuesta a por donde creía yo que estaría Verdi. Fui para ese lugar, pero no vi ningún cazador. Luego deduje que se trataba de un coto distinto donde tiraron.

Volví otra vez y pude ver como el R-19 se marchaba en dirección opuesta a la salida para el Pueblo. Le alcancé, le pregunté y me dijo que el perro había estado con el y que me acompañaba a buscarle, indicándome el lugar por donde había estado con el. Se llama Yoseba, reside en Sn.Sn. Se ofreció a buscar conmigo, le puso un collar a una de sus perras y no cogió la escopeta. Andubimos por el monte, pero el perro no apareció.

Recorro las pistas andando y llamándole pero todo sin éxito y las horas van pasando, el día se acaba y estoy a 90 Kms. de caza y mañana es nochevieja. !Vaya problema! ¿Qué hago? ¿Me quedo a dormir por aquí para buscar a Verdi al hacer de día o me marcho a casa y me desplazo otra vez de madrugada? Mientras tomo una solución a esas preguntas, comenzó a llover y vino la noche.

Hablé con Sr.Angel de Cascajosa al que le dejé mi tarjeta con los n.ºs. de telefono, por si lo veían por allá. También a los ganaderos propietarios de las vacas que se brindaron a llamarme si lo veían por allí. Lo mismo hice en el pueblo de La Seca y ya sobre las 8 y media de la noche, fui a Osona para dejar otra tarjeta. No había nadie, las casas cerradas, lloviendo y qué más se puede encontrar uno en una noche de estas? pues vi una luz en una nave agrícola. Por fin, allá hay alguien. Dejé el coche a unos 50 metros de la nave y me dirigí hacia la misma, cuando según estoy llegando, veo un perro, sentado, algo encogido, algo temeroso y blanco y negro. Parece Verdi, no. No puede ser, si, estoy a 10 metros y cada vez estoy más convencido que es Verdi. Es Verdi. Verdi, pero ¿qué haces aquí? !Que milagro! !Que Suerte! encontrarte aquí, en otro Pueblo, a estas horas, lloviendo y.... ¿El Collar? te han quitado el collar. Le pregunto al Sr.que estaba en la nave si le han soltado el collar, pero me dice que cuando se acercó el perro no llevaba collar. Recogí a Verdi y nos fuimos para casa. El collar SONIC SENTRY color butano era para mi muy importante, ya que por su sonido grave, era el que mejor escuchaba, pero la aparición de Verdi, hace que el collar pase a un segundo plano.

El día ha sido agotador, pero el hallazgo de Verdi ha supuesto para mi la máxima relajación.

domingo, 2 de enero de 2011

Luces y Sombras



Muchas sombras y algunas luces. Así transcurre la vida del tradicional cazador. Aun así, me siento orgulloso de serlo. Cierto es que mucho de lo que vemos en TV se aleja en mucho a esta realidad y que el concepto que tienen los que no practican este deporte, en muchos casos se debe a lo que ven en esos reportajes donde todo es disparar y sin apenas esfuerzo. O estoy equivocado o "nuestra caza" es muy distinta.

26/12/2010. La jornada anterior finalizó sin nada que destacar, dicho así, el resultado está dicho. Fuimos a las becadas por la mañana y después a las perdices. Se suele decir que "quien mucho abarca, poca aprieta " así nos sucedió a nosotros. Tantas horas y para ¿qué? las fuerzas disminuyen y los pensamientos fluyen y no precisamente de los más positivos. No me extraña que un joven que se inicie en el deporte de la caza hoy, se haga preguntas como ¿ A qué voy yo al monte ? ¿Qué sentido tiene todo esto? Andar, andar, sin ver un horizonte en el que fijarse. Hay momentos que esos pensamientos también vuelan sobre mi mente, pero los que llevamos tantos años de práctica, es difícil que esos pensamientos penetren en nuestras neuronas.

Pepe y yo estábamos decididos a que esa realidad cambiara y decidimos ir a las perdices encarando la jornada con fuerza y decisión. Pronto tomó las emanaciones Furia con una bonita muestra, gatea y aviso a Pepe de la situación con un débil silbido pero suficiente para que las huidizas perdices levanten el vuelo sin que yo las vea, pero sí Pepe, quien dispara y me alerta de que viene para mi. La distancia es buena, pero no acierto. Salieron dos perdices. Algo preocupante y que de manera instintiva produce un efecto de letargo en mis movimientos y hace que falte decisión, convencimiento, deseo de matar. Si que disparé, pero hay alguna fuerza superior que hace que lo haga sin fe. Levamos bien la mano durante gran parte de la mañana y conseguimos dar 3 vuelos más a una de las perdices que consiguió atravesar un gran barranco e invitarnos a seguir con el juego. ¿Vamos a por ella o seguimos? decidimos seguir con la mano en busca de alguna más. No hubo suerte y poco a poco nos vamos alejando el uno del otro y Pepe decide ir solo a por la anterior, mientras que yo camino hacia otros terrenos más alejados. Vi como volaban 3 perdices muy lejanas y que hicieron que fuera hacia donde habían volado. La vegetación era un poco distinta y propicia para que Furia demostrara sus finos vientos y quedara como una estatua. ¿ Estará la perdiz ? ¿Habrá volado? No se mueve. Con lo ariscas que están las perdices, me sigue ofreciendo dudas que pueda estar, pero pronto se descifra la pregunta. Sale la Perdiz y logro acercar el trofeo a la dulce boca de Furia. Muy bien, muy bien. Ha sido un lance fácil, pocas veces sucede así. Comienza a salir alguna de las luces del título de este relato.



Es la una de la tarde, todavía hay tiempo para tener algunas experiencias y parece como si las sombras desaparecieran y se iluminara el espíritu, las fuerzas se renuevan y ese deseo de seguir se incrementa. El terreno invita a cazar más despacio, hierbas más altas que si hacen, que las perdices que en ellas estén no te vean tan pronto, si que entorpecen la labor de los perros. No importa andar un poco más con tal de cazar como debe hacerse en esas situaciones y pronto da fruto esa labor. Furia se tumba, guía, pero no decide seguir y con la cabeza en alto señala donde está otra de las patirrojas. Otro tiro fácil, otro trofeo. En estas circunstancias todo es más sencillo, para mi y para Furia. Veremos cómo se comporta en la siguiente jornada.



02/01/2011. Nuevo año, las mismas sombras. Tengo poco tiempo. 2 horas y media y en este corto espacio de tiempo, intentaré contactar con las perdices. Decido peinar uno de los montes con método, pero no consigo localizar ninguna patirroja. El tiempo pasa y me paso a otro de los montes. Viento de cara, una mano, otra y otra y otra y ...... nada de nada. Estoy pasando a otro monte y decido imitar el característico sonido del volar de una perdir sorprendida y escucho algo familiar, no se por dónde, pero lo escucho. Mi vista comienza a girar e intentar ver aquello que escucho y por fin veo como vuelan 4 perdices. Me las había dejado en una de las manos. Estaban en uno de los hoyos de la forestación realizada en ese paraje. Es normal. Los perros no pueden percibir todo, porque nosotros tampoco podemos andar todo lo que quisiéramos. Queda poco tiempo, pero por lo menos ya sabemos hacia donde se han ido esas perdices. Voy hacia ese lugar. Furia pronto las localiza, muestras felinas, guías preciosas y un buen tramo de disfrute dan paso a un tomar el rastro rápido, las perdices van por delante, Furia pierde el control y de hacer las cosas perfectas, se va como alma que lleva al diablo. No quiero llamarle por ver si a medida que avanza se frena y decide parar en muestra, desaparece y con la marcha que lleva deduzco cuando la localizo que ha levantado a las perdices. Le castigo y ya no hay tiempo para más. Sombras, más sombras, luces, pocas luces.