viernes, 2 de diciembre de 2011

Traviata o la capacidad de aprender rápido.



Traviata. Una nueva perra se incorpora al grupo. Se trata de una hija de Verdi de Aregorata x Brisca hija de Cap0 de la Armuña. El día que Carlos Torres Gil ( sobrino de mi amigo José Torres Delgado) vino a cruzar Brisca con Verdi, fuimos al monte y dimos una vuelta con algunos perros, entre ellos Brisca. Si por mi hubiera sido, no hubiéramos hecho la monta. No me gustó lo que vi. Sin embargo, Carlos deseaba con firmeza que esa monta se realizara. Yo no tenía seguridad de que Verdi la montara y cuando llegó el momento de comprobarlo, mis sospechas se iban cumpliendo. Habíamos preparado como semental a un hijo de Verdi, pero insisto, Carlos quería a Verdi. Hablamos con el veterinario para hacer una inseminación y se concertó el hacerla al día siguiente. Carlos tenía que trabajar, así que le dije que la dejara y yo me encargaría de llevarla al veterinario. Verdi seguía intentándolo, pero sin poder. Yo limpiándoles y echándoles de comer y cuando ya me disponía a llamar a Brisca, me señala Carlos que calle, que cree que ahora si que la montará. El destino quiso que así fuera. La fe de Carlos en Verdi, ha hecho que ahora haya siete cachorros con sus genes. Entre estos siete está Traviata.

Mis paseos al monte. Una vez los cachorros están bien vacunados y con buena salud, los llevo al monte a que corran y hagan lo que deseen. En estos paseos, observo sus movimientos y tendencias, así como sus virtudes y debilidades.

En la segunda salida al monte, Traviata con tres meses y medio y dio señales de tener una gran aficción y lo demostró echando una perdiz. La tercera salida también localizó perdiz y lo mismo en la cuarta. Me daba cuenta de su aficción y también de su fina nariz.

Cada salida era ir a más y fue el motivo de que la llevara con Verdi y Luna a las becadas. El primer día se pasó todo el día corriendo a un ritmo infernal para su edad. Tanto es así que yo estaba preocupado. Era un jueves. Terminó quizá mejor que ningún perro. Descansó el viernes y el Sábado otra vez al monte. Hizo lo mismo. Corría y corría, unas veces por su aficción, otras espoleada por el resto de perros, en fin, me estaba sorprendiendo su capacidad para andar por el monte.

Llegó el jueves siguiente y Traviata dio un cambio radical. Se movió con más calma, utilizó un poco más la nariz e incluso le vimos pararse como si estuviera haciendo el patrón.

Ayer día 1 de Diciembre y recién cumplidos los 6 meses, recorrió el monte como una más y patroneó con estilo en cuatro muestras. Dos en becada y otras dos sobre liebre.

Esta capacidad para aprender, la noté en la perrera. Dándole órdenes de entrar en la jaula, de que no hiciera alguna determinada cosa, de que entre a un lugar cuando se le llame, etc.etc. No había que repetir las órdenes, las captaba pronto y fue entonces cuando empezé a tener ilusión y esperanza de poder hacer de Traviata una buena perra.

De momento, tiene pasión por estar en el monte, anda bastante bien, tiene buena nariz, porta la caza, patronea y también se le ha visto mostrar a emanaciones, para la edad que tiene, me tiene ilusionado. Habrá que seguir trabajando con ella y ver su evolución a partir de ahora.

Un perro con mucha aficción y que aprende pronto, me decepcionaría si no saco algo bueno de el. Haber si se cumplen mis pensamientos.

2 comentarios:

  1. A tí no hace falta darte ánimos en la caza pero espero que tengas suerte con esta perra y pases buenos momentos de monte. ¡A pulir ese diamante!

    ResponderEliminar
  2. Hola Peque.

    Intentaré estar a la altura de las circunstancias y el que falle sea yo.

    Trabajaré sin cesar para conseguir lo que deseo.

    ResponderEliminar