miércoles, 11 de enero de 2012

Constancia y Firmeza, valores con premio.

Un perro de garantía no se hace en un día. Para ser constantes, primero tenemos que saber qué queremos tener, en el mundo de la caza, qué perro quiero que me acompañe en las salidas al monte y cómo deseo que haga su trabajo junto a mi. Una vez que tengo claro lo que quiero, analizo las fortalezas y debilidades de ese perro y a partir de ahí, cada vez que veo cualquiera de esas debilidades en el trabajo del can, a corregir. A partir de aquí, constancia y firmeza. Nunca dejar de corregir si el trabajo no se hace perfecto.




Llevo dos años de intenso trabajo con Furia. Correcciones y más correcciones hasta el punto de enojarme domingo tras doming0. Justo es decir que, domingo tras domingo vivo momentos maravillosos tras las perdices, que se mezclan con el enfado de ver parte de ese trabajo imperfecto. Bien, pues para todos que creen en los valores del enunciado, diré que por primera vez he visto algo de lo que quiero en Furia, fruto de constancia y firmeza a lo largo de estos dos últimos años. Furia podía haber sido una buena perra de becada. La muerte inesperada de mi perro Roco, hizo que tuviera que preparar una perra urgente para la codorniz y la perdiz. Furia podía hacer un buen papel por sus características y así lo decidí. Estaba andada y cazada, pero sin control. Cazaba mucho, pero ¿para quién? para nadie. Iba a su bola como se suele decir. Debía corregir esa anarquía cinegética y todavía sigo. Poco a poco voy viendo los avances y como he dicho antes, el domingo pasado pude ver algo de lo que quiero. Un perro que cace conmigo, que jamás se desentienda de mi. Cazar perdices exige un binomio perfecto. Un perro con buena muestra y una guía prudente. Un cazador buen andarín y tesonero. Eso persigo y eso consiguiré. No es fácil y lo se, pero con las ideas claras, constancia y firmeza el fruto siempre llega.

Las muestras a pájaros es otra de mis batallas y que creo que sino la gano, le faltará poco. Debo insistir en las correcciones.

Furia me ha cobrado cuatro perdices de ala. Dicho así, estupendo, buena perra y así es, pero también ese cobrar perdices de ala, ha facilitado que los últimos metros, se arranque a por la perdiz. Otra batalla que estoy librando y que falta muy poco para ganarla.




Cuando leo artículos que hablan de la dificultad de los perros para mostrar las perdices, pienso en que se referirán a perdices distintas o que llevan perros no preparados para lo que han nacido. Un perro de muestra, cazado y con la experiencia suficiente, debe mostrar casi siempre que manifieste una emanación de una perdiz, porque sino es así, mi pregunta es ¿A qué va a mostrar entonces? Mostrar y guiar con la prudencia necesaria hasta donde la perdiz lo permita y esto se consigue con experiencia y lances vividos. Si pretendemos tener un gran perro de perdices, saliendo cuatro veces al monte y dedicando dos horitas para no cansarnos, pues creo que estamos equivocados.


PEDIGREE DE FURIA DE AREGORATA

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