viernes, 10 de febrero de 2012

Ultima Camada, para recuperar grandes valores.



Oreka Adaka (Kandy), Mía de Aregorata, Dinamita de Aregorata, Numancia de Aregorata, Dunga de Aregorata, Guía de Aregorata, Gora de Aregorata, Roco y Verdi de Aregorata. Perros que me han hecho vivir momentos inolvidables. Su pasión por cazar, Su gran nariz y su fácil localización de la caza y ahora su ausencia, hacen que cada día me acuerde más de ellos. El padre de la camada, tiene una gran parte de todos ellos y la madre también. Ese ha sido el motivo de realizar esta camada.

Ahora solo falta esperar y ver si toda mi ilusión, se transforma en una realidad con los perros de mi última camada.

Observar y ser observados. En una camada, el hecho de conseguir cachorros pendientes de nuestros movimientos hace que tengamos un poco más de ilusión si cabe para conseguir elegir ese cachorro que todos queremos. La actual camada que disponemos si en algo se distingue es en eso precisamente.

Si la observación del cachorro es importante, mucho más importante es el que la observemos nosotros. Desde que nacen hasta que adquieren su madurez, tenemos que trabajar con ellos bastante. Cuanto más observemos, antes conoceremos sus puntos fuertes y los débiles.

El hacer una camada pensando en elegir un cachorro, requiere darles a todos las mismas posibilidades. Una vez puestas todas las vacunas, el perro debe moverse por el campo. LLevaremos toda la camada y nuestros ojos deben observar todos sus movimientos ya que cada perro es diferente. No obstante, sin despreciar a ninguno, habrá alguno en especial que reúna en un principio lo que buscábamos.

Cuanto más homogénea sea la camada, más nos costará elegir. Unos días veremos algo que nos gusta a un perro y otro se lo veremos a otro. Aunque ese perro puntero y que desde el primer día se desmarca de sus hermanos quizá sea el que a la mayoría de los cazadores guste y eso no quiere decir que vaya a ser el mejor pero si que reúne aquello que deseamos.

Desde esta etapa de cachorros hasta que se consideren adultos, hemos de invertir muchísimo tiempo. No por el simple y agraciado hecho de aparentar ser un gran cachorro ya lo tenemos todo hecho,no. En una gran parte de las veces,cuanta más casta tiene ese prometedor cachorro, quizá le tengamos que dedicar más tiempo, para domarlo y que toda su gran energía, se traduzca en un excelente trabajo a nuestro servicio.

PEDIGREE DE LA CAMADA DE SETTERS