viernes, 22 de febrero de 2013

¿Pájaro o becada?




Al Cesar lo que es del Cesar y a Furia lo suyo.

Al prohibirnos cazar en nuestro coto la temporada pasada, Furia ha salido menos a cazar. Ha sido la temporada de las compañías, de los cachorros, de las becadas y también de alguna que otra sorpresa.

El 21 de Diciembre, saqué a Furia a dar un paseo. Es tu hora. ¿Pensabas que me olvidaba de ti, eh? pues no. Sabes que por ser justo, dedico más tiempo del que debiera. Por ello, vamos allá.

Abro la puerta del carro y sales como un rayo, dispuesta a comerte el campo, tenías ganas y ........... no hay tiempo para más. Recorres cincuenta metros y te quedas en muestra. En un primer momento y dada la cercanía con el coche, no te hago caso, así que me dispongo a cerrar el carro, el coche y mis preparativos. Sigues ahí, pienso que será algún pájaro, pero según me voy acercando, veo tus ojos, tu mirada fija me hace pensar que esto no es un pájaro y por las circunstancias, tampoco una perdiz. Saco la cámara de fotos y fijo tu pose para el recuerdo. ¿Qué será? Sorpresa y qué sorpresa, se trata de una becada. Se levanta y se aleja unos 200 metros aproximadamente. Muy bien, muy bien, Furia.  Vamos a ver si la localizamos de nuevo. Aunque no había visto donde se posaba, si vi la dirección. El tiempo que nos costó ir, porque de nuevo Furia se fija en muestra. Tiene que ser ella, no puede ser nada más. Así fue. Segundo levante.



La becada se marcha en dirección a su salida primera, aunque esta vez un poco más refugiada y protegida. A recorrer otros tantos metros y a buscarla. Bueno, yo diría que a mostrarla de nuevo. Furia la localiza con una facilidad impresionante y la cámara de nuevo preparada. Tercer levante.



Qué momentos tan preciosos y en qué momento tan inesperado. Furia disfrutando y yo que no me lo podía creer, pues como en los mejores momentos. Esta vez, se aleja en dirección opuesta a la salida y el juego continúa. 

Y pensar que hay días que para ver una becada debes caminar, seis o siete horas y días que no llegas a ver ninguna,otros que te sorprende la lluvia, la nieve y Kms.y Kms.para volver a casa según has salido, pues esto sorprende y mucho. A mi por lo menos. Aun así, me siento un afortunado si me comparo con otros cazadores que para poder practicar este deporte deben desplazarse cientos de Kms. Cuarto levante.



Y al quinto, la cogí, pero en la cámara.


Furia ha estado impresionante. localizaciones muy rápidas y todas perfectas, así que hoy no hay correcciones ni peros que añadir. En su día, comentaba sobre su querencia a tomar emanaciones a pájaros, hoy debo felicitarla y ponerla donde se merece. El juego continúa. 6º levante. En dirección opuesta a su salida y a unos trescientos metros.


La becada se marcha de nuevo hacia donde ha salido, pero tomando altura y con ganas de perdernos de vista. 


Séptima localización, pero ya no logro ver la becada. Furia muestra y cuando llego a ella, comienza a guiar con signos inequívocos de que la picona llevaba prisa. Furia comienza a buscarla con más ganas que nunca y pronto la localiza de nuevo, pero en esta ocasión tampoco logro verla. Tomó la altura del monte, para perdernos sin que le viéramos hacia donde iba. Nos había hecho disfrutar bastante y la becada decide dar por terminado el juego. Preciosa becada. !Qué pena! Yo que pensaba invitarle a que se quedara en el mismo lugar.


Para disfrutar de momentos como este,  hay que vivir otros  y no precisamente con el mismo resultado, sino todo lo contrario. Sin embargo, siempre sales con la ilusión renovada. Unas veces por un perro, otras por otro y así cada jornada. Siempre pensando en los perros. Justo es que ellos nos lo devuelvan con su mejor trabajo. Gracias Furia por tanta diversión.