martes, 10 de diciembre de 2013

Fortalezas y Debilidades del Setter.

ROCO-II

En la escena, Roco-II en muestra sobre becada. 

Es su primer año de caza y puedo decir que he visto en él más de lo que me imaginaba. Debilidades y Fortalezas. Lo cacé a la codorniz y casi acaba con mi paciencia por su debilidad para aguantar el calor. Hasta no acusar la calor, la facilidad para localizar la codorniz, te hacía vivir momentos preciosos, pero pronto llegaba la mediocridad por el efecto del calor. Siempre he dicho que el Setter sufre con la subida del termómetro, pero una cosa es sufrir y otra flojear. Hubo algún día, que llevando una hora cazando, ya se tumbaba y claro, maldices el momento y decides ir a casa y cambiar de perro. Esta gran debilidad en Roco II me hizo pensar mucho. Nunca había tenido un perro tan flojo para soportar las temperaturas de verano. Por ello, pienso que ha podido influir el hecho de empezar a trabajarlo cumplidos los 2 años, algo no habitual en mi que acostumbro a trabajar a los perros mucho antes y someterlos a todas climatologías con varias horas de caza. Hay que exponer a los perros desde pequeños a que realicen algunos sacrificios y que se familiaricen con ellos gradualmente, para no tener que hacerlo cuando son ya mayores. Otra de sus debilidades, el cobro. Cuando tenía 3 meses, hice una prueba sobre el cobro a él y a su hermana Yuma. Ambos lo hicieron de maravilla. Pues eso, lo hicieron, porque ahora, nada de nada. También en esta faceta me han decepcionado. Pienso de la misma manera, y aunque hay setters que cobran muy bien, otros muchos no lo hacen de manera innata y deberíamos practicar el cobro desde pequeños en forma de juegos, para que llegado el momento de cobrar el ave de verdad, no nos llevemos desengaños. Conseguiré que cobren, pero tendré que trabajar y no poco con ellos para conseguirlo.

Si no fuera por haberle visto fortalezas dignas de tener en cuenta teniendo tan solo 4 meses, seguramente ya no estaría conmigo. 

Brisca de Carlos Torres a muestra sobre becada. Con élla,  Roco II, Traviata y Furia.

Por la andadura que tiene que no es sobresaliente, podría encuadrarse perfectamente para cazar codorniz y perdiz, pero la experiencia vivida en verano y la muerte de mi perra Luna, lo he situado en la caza de la becada. Estoy muy contento con él. Su excelente nariz, su muestra, su patrón y su aguante, me están devolviendo la ilusión perdida en él. Realiza un trabajo casi perfecto para ser su primer año de trabajo. A medida que va conociendo el olor de la becada, está queriendo tener más protagonismo y eso le lleva a cometer algún error. Una corrección a tiempo y asunto solucionado. Tenemos que aceptar estos errores. Se trata de perros jóvenes y aprenden con ellos. Este es Roco II, un setter que sufre con la calor, pero capaz de localizar el ave a larga distancia. No quiero ir acompañado de un perro que no haga un buen trabajo, así que Roco II se curtirá en el terreno de la becada y estoy seguro que será un buen ejemplar. El ubicar a cada perro en la modalidad de caza que pueda destacar es muy importante. Pueden servir para cazar todo, pero de cazar todo a ser especialistas queda un mundo. Me quedo con sus fortalezas.

Traviata y Roco II a muestra. A patrón: Furia (Blanca Naranja)