martes, 22 de diciembre de 2015

Nube de Aregorata con la becada viajera.

     Hoy toca hablar de Nube de Aregorata. Ya había puesto algunas becadas y en la escena está con otra que resultó ser muy juguetona. Según estoy escribiendo me estoy riendo. Claro que a su propietario José Torres, amigo y compañero de caza no le hace tanta gracia mis risas. Pepe, tenía ganas de matarle una y que la mordiera. La verdad que se merecía haber mordido esta becada por lo bien que lo hizo. Nube es una perra incansable. Hace kilómetros y kilómetros sin dar signos de cansancio. Veamos, veamos cual es el desenlace.

     Esta maravillosa becada, bloqueada por Nube y respeta su madre Traviata y que poco a poco irían llegando el resto de los perros, buscó el lugar adecuado por donde librarse. Un tiro lejano sin opciones. Salió sin sobrepasar la altura de los pinos para no ser vista. Una vez superada la distancia considerada por ella de peligro, se elevó, pero el tiro no cumplió su cometido. Dudamos si puede llevar algún perdigón. Pronto lo veremos.

     Iniciamos la búsqueda y la localizamos. En la siguiente escena, Roberto Martínez Calavia. hijo de Juan José Martínez Gil " El gran cazador " Estuve conviviendo con Juan José y Nati Calavia  en Lasarte (Guipúzcoa) y entonces sus hijos eran unos niños. Nati, Mercedes, Susana y Roberto que en esos momentos tenía 3 años. Para mi son mi otra Familia. Montó y entrenó caballos de carreras de varias yeguadas y recorrió los distintos hipódromos nacionales e internacionales, pero la pasión por la caza, hizo que poco a poco olvidara los caballos, para centrarse en los buenos perros y la caza. Hoy nos acompaña a nosotros y con el la siguiente escena.

    
Roberto Martínez Calavia se dispone a asistir a Traviata.


     Traviata y Roco II  localizan la becada viajera y poco a poco irán llegando el resto de los perros.

      En la escena siguiente, Roberto Martínez, Moro de Aregorata (Collar Amarillo) después Roco II y al fondo Traviata. La becada viajera se verá después muy tranquila a pesar de estar cercada por todos los lados.


     José Torres Delgado indicando el lugar donde está la becada. Nerón de Aregorata respetando al resto de los perros que no se ven. Está ahí, está ahí dice Pepe. Echale una foto.



     Me dispongo a fotografíar la siguiente escena donde se encuentra la preciosa becada, Roco II y Moro de Aregorata que apenas se ve. Haced doble clic en cada una de las imágenes para verlas en grande y poder apreciar tanto la becada como los perros.




     Con todos los perros puestos y respetando, pensábamos que iría herida. La estamos viendo, pero ella mientras tanto nos está estudiando para salir en el momento más oportuno para ella. Así fue. Me flexiono y a cámara en mano, disparo la foto anterior. Pepe que está detrás de mi y que al levantarme, sale la becada. Al estar yo adelante desiste de tirar. Roberto entra en acción, dispara y la becada hace un amago de caer, Roberto piensa que cae, pero también comprueba que no, que vuela y se marcha. Dispara un segundo ya lejos y nuestra preciosa becada nos deja con dos palmos de narices. Ja, ja. bueno, yo me río, pero y Pepe? Pepe está maldiciendo a la cámara y al fotógrafo, ja, ja. que risas. La seguimos con la vista y para mi que lleva algún perdigón. Pepe también cree lo mismo ya que según él se llega a chocar con alguna rama en su huída. La buscamos durante mucho tiempo, pero por donde la vimos más o menos pararse, nada de nada.

     Debido al gran tiempo que estuvimos buscándola y no dar con ella, abrimos el campo de búsqueda y por fín se localiza.

En la escena siguiente, Roberto Martínez con Traviata. Muestra sobre la becada.
     
     Creeemos que es la misma becada y nos quedamos un tanto sorprendidos. Pero poco después localizamos otra que nos hace dudar. Será o no será la misma? Hoy no lo sabremos.

     En la siguiente escena Nerón de Aregorata a patrón. Resto de perros en muestra.




Roberto dispuesto a asistir a Roco II y Traviata, ambos a muestra sobre becada.
   

     Para terminar, hay que quedarse con lo positivo del lance. Una becada que se marcha, más posibilidades que nos ofrece. Los setter desean más que cobrar, localizar. Y dicho esto, Pepillo, la próxima vez, se nos marchará otra vez. Ja, Ja. Bonita jornada. Varios perros, buenos amigos y pocas becadas.
      

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Moro de Aregorata con sus primeras becadas.

Moro de Aregorata a muestra con su primera becada.

Me produce una gran alegría que un perro en el que tienes depositada toda la confianza localice solo su primera becada. Después vendrán otras, pero la primera tiene algo de especial. Es la que marcará otra etapa en su vida. Tenemos un año muy pobre en becada y ante esta situación, no cabe otra que trabajar más para que tengan los perros jóvenes alguna experiencia.

Cuánto trabajo hay detrás a este momento. Me acuerdo de esas personas que pretender tener ejemplares grandes sin apenas esfuerzo. Qué suerte la de ellos. A mi no me pasa eso y todo que he conseguido a lo largo de mi vida me ha costado gran trabajo.


Moro de Aregorata tumbado, Su madre Traviata y su hermano Pecas de Aregorata en escena de becada.

Llega el momento de la verdad. De valorar todas las virtudes y su dimensión. En una palabra, elección del gran perro becadero. Se solucionó el problema de los corzos y ahora qué?. Vinieron las cojeras. Son perros con una gran pasión por cazar y no ceden mientras estén en el monte. Cazamos con Nube, Pecas, Moro y Nerón de Aregorata entre los jóvenes, además de Traviata y Roco de Aregorata de adultos. Trabajaron durante 7 horas sin dar muestras de bajada de rendimiento, pero a última hora parecía que cojeaban. A los dos días, se quedaron en casa Moro y Nerón y salió Duque de Aregorata.

El rendimiento también excelente. A los 4 días volvieron a salir y después de trabajar 3 ó 4 horas, me encuentro con los 3 perros con signos de cojera. Me preocupó y decido ir al veterinario. Los resultados del análisis son satisfactorios e indican que gozan de excelente salud y todo es fruto de escasa preparación física, para esfuerzos prolongados como son los de la caza de la becada.

Con el resultado en la mano, decido dar descanso más prolongado, 10 días. Han vuelto al trabajo y llevan 3 días con esfuerzos controlados. Una media de 5 horas y no hay signo de cojera. No obstante, el tema no lo tengo olvidado y deseo ser prudente y estar vigilante ante el menor síntoma.

Nuestras conclusiones por estos síntomas de cojera son: Los perros adultos que habían tenido la misma preparación física que los jóvenes Moro,Nerón, no presentaron signos de cojear, Duque que había estado fuera de mi control durante 3 meses, presentó signos de cojera antes que los anteriores.

Los perros de mi amigo José Torres, Nube y Pecas de Aregorata, hermanos de camada de los míos, tampoco. Estos habían estado saliendo a cazar durante todo el tiempo que ha durando la media veda.

Ante todo lo anterior, nos atrevemos a decir que se trata efectivamente a escasa preparación física en los jóvenes que no están tan formados como los adultos.


Traviata en Muestra sobre becada. Madre de Moro de Aregorata que muestra también. 

Esta escena se da dos días antes a las anteriores. La diferencia entre una y otra es que en esta, localiza primero Traviata y Moro llega después contactando inmediatamente. En las fotos anteriores es al contrario. Localiza primero Moro. Ahora toca limar más conductas. Me sucede que debido a la gran iniciativa, pasión e independencia, el primer momento de salida, no existe arraigado en Moro la idea de colaboración con la escopeta y hay grandes tiempos sin saber dónde está. Cuando por fin trabaja en el grupo, todo funciona mejor, pero debo inculcar o educar que debe emplear todos sus recursos a trabajar en equipo.

Esta es mi tarea y mi objetivo. Así que a trabajar.


Moro de Aregorata a muestra en escena de su primera becada.