lunes, 5 de febrero de 2018

Gestionar y Cazar, o no Cazar

Moro y Duque de Aregorata, sobre becada


     Se acabó la temporada de caza menor 2017/2018. Una temporada para olvidar. La gran sequía que hemos tenido ha sido el principal factor de la escasez de codorniz, perdiz y becada en nuestro Pueblo y Provincia. 

     La caza de la perdiz se cerró muy pronto en nuestro coto. Concrétamente el 26/11/2017  Dicho ésto, nos invita a pensar que algo grave está sucediendo. Nuestro coto ya no es el que era hace unos años. El principio de este declive según mis observaciones se remontan a cuando se distribuyó veneno para los topillos. La mortandad de perdices y liebres fue considerable. Otro de los momentos claves del declive lo sitúo a cuando nos privaron de cazar 2 años porque murieron algunos perros y otros animales. Según las pruebas, se debía a veneno. Nunca se ha sabido quien lo puso. Lo cierto es que nos sancionaron con la privación de cazar durante 2 años. Estuvimos uno y para poder cazar en el otro, tuvimos que cumplir otro tipo de sanción: Reservas, repoblaciones, siembras, balsas y modificación plan cinegético, todo esto durante 5 años. Consecuencias: El colectivo de cazadores ha tenido que replegarse y cazar en una zona más limitada, práctica que ha conllevado una presión desmedida y para terminar cerrando la caza de la perdiz, con la sóla práctica de 6 días.

    ¿ Se puede pensar en algo positivo de tanto desvarajuste ? 

   Alguien pensará que sí. Las águilas, los zorros y otras alimañas tienen que estar la mar de contentas. Espacios que no los tocamos nosotros, ellos nos los vigilan. Cuantas más reservas, menos cazamos nosotros y más ellas, así de sencillo. Pero y qué hacemos nosotros como colectivo para remediarlo? Nada. Bueno, no digo la verdad. Si se hace algo. Cerrar la caza de la perdiz. ¿ Y la liebre ? No se cerró. Será que hay suficientes. Me causa risa. Quedan 4 liebres en todo el territorio y qué hacemos nosotros como colectivo. Nada. 

     Gestionar, significa dirigir o administrar en nuestro caso, el Coto de Agreda. Estamos de acuerdo casi todos que aunque hay causas y muchas que son ajenas a nosotros, algo podemos hacer para que no suceda lo de esta temporada. 

     ¿Podemos habilitar otras zonas que ahora están protegidas por volundad nuestra y alguna que está destinada a la sola práctica de la caza mayor,  para practicar la caza menor? 

     Tenemos cupo de piezas y siempre hay comentarios de que hay quien no lo respeta. Si respetamos todos, no iría en favor de poder cazar más jornadas?

     ¿Cómo podemos actuar igual, en un año precario que en otro de abundancia?

     ¿Sucede lo mismo cazar en 15000 has. que cazar en 7000, las mismas escopetas?

     Algo hay que hacer y siempre antes de cerrar la caza como ha sucedido este año.

     La liebre. Hay cuatro contadas. Si seguimos así, pronto diremos que no hay ninguna. Podíamos privarnos de tirar a la liebre los que vamos a las perdices. Alguna menos se mataría y los que van a la liebre, limitarles el cupo. Es posible que sin hacer un cierre definitivo, recuperáramos aumentar esa población.



     !Ojala! las nieves caídas en este nuevo año, nos ayuden a recuperar el estado desértico de nuestras tierras y faciliten vida para las especies. Algo se notará. Hemos podido comprobar uno de los años más secos que se recuerdan y también el lado opuesto. Dos nevadas preciosas como también hacía muchos años que no las veíamos.

     La becada. Un año horrible. En lugares que siempre las hemos visto, en esta temporada ninguna. Se han situado donde tenían agua, comida y recursos para poder vivir. Cuando han caído las primeras lluvias y nieves, ya era tarde para los desplazamientos y las que vinieron se situaron en esos lugares húmedos y ya no se han movido. Con esos condicionantes, hemos tenido jornadas baldías y por ello tener que desplazarnos a buscarlas a lugares no habituales. Ojala no se olviden de frecuentar los lugares de costumbre. 


Traviata sobre becada

     Los perros. Es complicado hacer perros en temporadas como la pasada. Más trabajo y con poco fruto. Es lo que hay, pero no debemos perder la esperanza de vivir tiempos mejores.

     Gestionemos la caza según los momentos, para poder cazar más jornadas con el máximo respeto por los acuerdos que vayan en la mejor dirección.


     Sati de Aregorata sobre codorniz


Sati de Aregorata sobre perdiz


Yuma de Aregorata sobre codorniz


Kandy de Aregorata sobre codorniz

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